miércoles, 8 de abril de 2015

Pirámide a las víctimas del Dos de Mayo

Hace tan sólo unas pocas semanas hablábamos en este mismo blog del “Sueño arquitectónico para una exaltación nacional”, un monumento con una pirámide incluida que se quería construir en el lugar en que se ubicó posteriormente el Estadio de Vallehermoso. Sin embargo, no se trataba del primer proyecto para una pirámide que se pensó para Madrid.

Carlos IV y Fernando VII, ambos pintados por Goya
En 1807 se firma el Tratado de Fontainebleau, en el cual España permite a las tropas francesas de Napoleón el paso por territorio nacional para conquistar Portugal, que era a su vez aliado de Inglaterra. Pero Napoleón lo que buscaba en realidad era una conquista de la península.

En marzo de 1808 se produce el Motín de Aranjuez, tras el cual el rey Carlos IV se ve obligado a abdicar en su hijo, el que será Fernando VII. El nuevo rey no ve reconocido su poder por Napoleón, personaje clave del momento, con lo cual acaba viajando a Bayona para reunirse con él y que le reconozca como nuevo rey de España. Carlos IV, por su parte, también necesita de Napoleón, teóricamente del bando amigo, para ver restituido su poder arrebatado.

“La lucha con los mamelucos”, Goya
El 2 de mayo de 1808, cuando ya por toda la península la presencia francesa era muy fuerte, unos soldados galos se llevan del Palacio Real de Madrid al infante Francisco de Paula, último de los miembros de la corte española que se encontraba en la capital. Al grito de “¡Que nos los llevan!” una muchedumbre asalta el Palacio, comprendiendo que Francia estaba conquistando a España.

Toda la ciudad se levanta en armas y lucha mano a mano con las tropas francesas. La Puerta del Sol se convierte en un escenario sangriento donde los soldados mamelucos, a las órdenes del poder francés, cargan contra los madrileños que tratan a duras penas de pelear contra ellos, como recoge el gran pintor Francisco de Goya en su obra “El 2 de mayo de 1808 en Madrid”, también conocido como “La lucha con los mamelucos”.

La Plaza de la Villa, el Pretil de los Consejos, la Cava de San Miguel... todo Madrid se subleva contra los franceses, mientras los militares españoles, siguiendo órdenes, se mantienen acuartelados y sin intervenir. Sólo los soldados del Parque de Artillería de Monteleón se unen al levantamiento. Los capitanes Luis Daoiz y Torres y Pedro Velarde Santillán se convierten en héroes al morir luchando contra las tropas enviadas por Murat.

Otros personajes como el militar Jacinto Ruiz, la bordadora Manuela Malasaña, e incluso Clara del Rey son otros madrileños que pasaron a la historia de la ciudad como héroes del Dos de Mayo.

“Los fusilamientos”, Goya
Cuando la insurrección se apaciguó, la represión fue cruel: 32 personas fueron fusiladas en el Salón del Prado, y otras 11 en la Puerta de Alcalá, plaza de Cibeles, Paseo de Recoletos, y junto a la Iglesia del Buen Suceso.

El 3 de mayo otras 24 personas fueron fusiladas en la montaña del Príncipe Pío (escena que también inmortalizó Francisco de Goya en “El 3 de mayo en Madrid” o “Los fusilamientos”), y 12 más en los jardines del Palacio del Buen Retiro.

Cientos de personas murieron durante esos dos días, en lo que se considera el comienzo de la Guerra de Independencia Española. Y es que ese mismo 2 de mayo, en vista de todo lo acaecido, los alcaldes de la Villa de Móstoles Andrés Torrejón y Simón Hernández firmaron un bando en que se animaba a los españoles a luchar contra el ejército invasor, bando que consiguió que España no permitiera la anexión pacífica soñada por Napoleón.

El 5 de mayo se producen las abdicaciones de Bayona, por las cuales tanto Carlos IV como Fernando VII, retenidos en Bayona, son obligados a renunciar a su derecho al trono español, y Napoleón nombra a su hermano José Bonaparte rey de España como José I, reinado que dura hasta 1813. En 1814 finaliza la Guerra de la Independencia con la victoria de los españoles y el retorno de Fernando VII.

Pasado el tiempo, en 1821, se decide construir un monumento en la ciudad dedicado a las víctimas del Dos de Mayo.

Alzado principal de la pirámide a las víctimas del 2 de Mayo
www.catalogomuseo.flg.es
Isidro González Velázquez (1765-1840), arquitecto que había estudiado en la Academia de San Fernando, es uno de los personajes más relevantes para la historia de Madrid. No en vano, participó en proyectos de tal envergadura como el Real Canal del Manzanares, del que hablamos en un post pasado, o la Casa del Labrador de Aranjuez. 
Cabe destacar que fue discípulo de Juan de Villanueva.

Es a González Velázquez a quien se encarga la tarea de diseñar un monumento que sirva de homenaje a los muertos en las sublevaciones, y el lugar escogido para su ubicación es el que se denominó como Campo de la Lealtad, junto al Salón del Prado, donde habían sido fusilados algunos de los madrileños amotinados. 

Perfil de la pirámide a las víctimas del 2 de Mayo
www.catalogomuseo.flg.es
El arquitecto propone un edificio conmemorativo en forma de pirámide con una portada de acceso. La misma, flanqueada por dos columnas, estaría coronada por un conjunto escultórico.
También habría capillas en cada lateral de estilo neoclásico
El monumento en su totalidad estaría adornado con estatuas varias, situándose entre ellas unas réplicas de los cañones que se usaron en el Cuartel de Monteleón.
En los diferentes extremos de la pirámide, cuatro obeliscos cerrarían tan flamante conjunto.

El motivo no podía ser más adecuado, ya que se trataba de evocar un monumento funerario. Y es que en su interior se colocarían las cenizas de algunos de los madrileños caídos el 2 de mayo. Por tanto, nada mejor que una pirámide que, a modo de sepulcro, acogiera los restos de estos héroes madrileños.

Monumento a los Caídos por España
Finalmente el arquitecto no presentó éste, sino otro proyecto en el que desaparece la pirámide, y el protagonismo se lo da a un obelisco, que se dividiría en tres cuerpos, presidiendo el inferior unas urnas sepulcrales, en las cuales se guardarían las cenizas anteriormente mencionadas, entre las que se encuentran las de Daoiz y Velarde.

El 2 de mayo de 1840 se inauguró finalmente este obelisco, que hoy en día se puede contemplar junto al Paseo del Prado, en la plaza de la Lealtad.

En 1985, el rey Juan Carlos I reinauguró el monumento tras una restauración, en la cual se pasa a denominar “Monumento a los Caídos por España”, convirtiéndose así en una tumba al soldado desconocido. Además, se incorporó una llama de gas que no se apaga nunca, recordando que estas almas siempre están presentes en el espíritu de la ciudad.

¿Conocías el proyecto de la pirámide? ¿Te resulta más atractivo que el obelisco construido finalmente?

*Fuente: "Catálogo de dibujos y proyectos de Isidro Velázquez". Isidro Velázquez 1765 - 1840. Arquitecto del Madrid Fernandino. Madrid: Ayuntamiento de Madrid, 2009.

miércoles, 1 de abril de 2015

Príncipe Pío, el teatro que no fue y el que será

Uno de los edificios más majestuosos, imponentes y grandiosos de nuestra ciudad, la antigua estación de trenes del Norte, ha sufrido no pocos años de abandono. ¿Conoces su pasado y su futuro?

Estación del Norte, inaugurada en 1882
A mediados del siglo XIX (1856) comienza a construirse en España la línea ferroviaria Madrid-Irún (Línea Imperial o General del Norte). Tres años más tarde también comienzan las obras de la que sería la estación del Norte (la cual, por cierto, fue ideada por ingenieros franceses, al igual que el puente que cruza el río Manzanares, por lo que se denominó Puente de los Franceses).

El 16 de julio de 1882 se inaugura parte de la estación. La misma consiste en un edificio paralelo a los andenes y destinado a los viajeros. La cabecera, sin embargo, queda por el momento descubierta, y el desnivel con la Cuesta de San Vicente se decora con unos jardines provisionales.

Cabecera de la estación, misma vista desde la
Cuesta de San Vicente, antes y después de 1928
En 1928 se finaliza la estación construyendo el edificio que ya estaba proyectado, el de cabecera, que se convirtió en el de salidas, pasando el del lateral (el del Paseo de la Florida) a ser el de llegadas.

La terminal, que había sido propiedad de la antigua Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, queda seriamente dañada durante la Guerra Civil.
Posteriormente, tras la constitución de RENFE, la del Norte pasa a ser la segunda terminal de Madrid tras la de Atocha, acogiendo todas las líneas con destino a Portugal, Castilla la Vieja y el Cantábrico.

Es en 1967 cuando, con la construcción de Chamartín, la del Norte pierde casi toda su importancia, al pasar la práctica totalidad de las líneas del Cantábrico a la nueva estación. Desde 1979 hasta 1993 volvieron a salir desde allí algunos trenes a Galicia, pero las obras de remodelación de las instalaciones condenaron para siempre a la terminal ferroviaria.

Estación del Norte dañada durante la Guerra Civil
En 1995 se inaugura la estación de Príncipe Pío en lo que había sido hasta entonces la del Norte. Se convierte así en un intercambiador en el que hay conexiones a las líneas de metro 6, 10 y Ramal Ópera-Príncipe Pío, además de parada de los trenes de Cercanías de Madrid. En la puerta del edificio del 1882, junto al Paseo de la Florida, se sitúa además la parada de numerosos autobuses.

Sin embargo, la función de los dos edificios históricos queda indefinida hasta que en el año 2000 se decide construir un moderno centro comercial en el edificio más antiguo, el paralelo a los antiguos andenes. En 2004 abre sus puertas el Centro Comercial Príncipe Pío, hoy en día uno de los más frecuentados de la ciudad.

En 2007 el intercambiador se vuelve a ampliar, acogiendo en su interior la estación de autobuses que se situaba en el exterior. A pesar de ello, el edificio de cabecera, el que antaño albergó el vestíbulo de salidas, quedaba fuera del plan y su futuro seguía siendo incierto.

Su interés era indiscutible, puesto que se hallaba en un lugar estratégico de la ciudad, junto a la glorieta de San Vicente, muy cerca de la Plaza de España, y con conexión a la vecina M-30. Además, su belleza estética era y es más que llamativa, al mezclar historicismo, art decó y modernismo.

Centro Comercial de Príncipe Pío. www.principepio.es
Su destino pudo cambiar a finales del siglo XX, pero los planes no salieron como estaban programados. El empresario teatral Luis Ramírez planteó la creación de un teatro en este espacio único en la ciudad, proyecto al que se sumaron el actor Antonio Banderas y la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). En el año 2000 parecía que todo estaba resuelto, pero la gestora del espacio, Riofisa, rescindió el contrato en el 2002 y firmó otro con la actual Stage Entertainment, responsable de puestas en escena de musicales en Madrid como”Cabaret”, “Mamma Mía” o “Cats”.

Estación del Norte, como estación ferroviaria
y como moderno centro comercial
El proyecto se paraliza, y la antigua estación del Norte parece que ve truncado su sueño de convertirse en teatro. Banderas y la SGAE denuncian a Riofisa por presunto incumplimiento de contrato, pero en 2004 pierden su batalla legal.

En 2005 Stage Entertainment anuncia que finalmente se va a construir ese teatro. Se promete un espacio similar a los de Brodway, con una inversión de 26 millones de euros y con 1.674 butacas, convirtiéndose así en el teatro privado más grande de España. Príncipe Pío contaría por fin con el espacio cultural que merece la zona. Las primeras obras podrían ser presentadas ya en el año 2007 de ir todo según lo planeado.

El tiempo pasa, y no comienzan las obras. En 2007, año en que el teatro tendría que estar listo para su inauguración, la SGAE, pese a haber perdido en su demanda judicial, anuncia la próxima construcción de un centro cultural en este mismo lugar. Sería una moderna caja escénica con un teatro para espectáculos, conferencias y otros eventos, y dos zonas para el ocio.

Evento privado de J&B
ideografica.es
Todos estos proyectos se guardan en un cajón y parecen ser olvidados. De hecho en 2009, la gestora del edificio histórico, Riofisa, deja en manos de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), es decir, de Fomento, la estación del Norte, desentendiéndose así del tema.

Año tras año se ha ido deteriorando este inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) por su importancia arquitectónica. En los últimos tiempos se intentó sacar algo de dinero alquilando el espacio para eventos privados. Se ofrecían los 6.800 metros cuadrados existentes  por un alquiler mínimo de 1.200 euros por el vestíbulo más 1.000 euros por el aparcamiento.

Rodaje de la película "Balada triste de trompeta".
www.losextras.es
Videoclips, sesiones de fotografías... e incluso películas (Balada Triste de Trompeta, 2010, Álex de la Iglesia) han tenido lugar en este entorno tan especial, pero lamentablemente tan abandonado.

Y aquí finalizaría esta triste historia sin final feliz para la maltratada estación del Norte, con el sueño de un teatro que no fue...

Pero cuando todo parecía perdido, saltó la noticia. Antes de ayer mismo, 30 de marzo de 2015, se publicó el que parece que será (y esperemos que así sea) final feliz prometido: el actor y productor de cine Santiago Segura, su socio Luis Álvarez (copropietario del Teatro Calderón), y la familia López-Ibor, relacionada con los temas de salud mental, han conseguido la adjudicación del edificio por 50 años por parte de Adif para su explotación como centro cultural.

Interior de la estación abandonada del Norte. abc.es
Una inversión de 7 millones de euros será necesaria para la adaptación de este lugar y restauración de fachadas y cubiertas. Gracias a ello será posible su transformación en academia de artistas, en zona de restaurantes... y en el tan ansiado teatro.

Es la agrupación de las empresas Global Health Consulting (propiedad de la saga López Ibor), YouShow (administrada por Luis Álvarez y Santiago Segura) y Wonderland (propiedad de Luis Álvarez, y que destaca por éxitos como “We will rock you”, “Fama” o “101 Dálmatas”), la que ha permitido que se haya planteado este proyecto. Una renta cercana a los 23,4 millones de euros ha sido la cifra acordada con Adif.

Una buena noticia, sin duda, que esperemos haga de la estación del Norte un lugar imprescindible en la capital, y que acabe de una vez por todas con esta situación de abandono tan injustificable como inmerecida.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Los proyectos del nuevo Windsor

Hace tan sólo unos días se cumplió el décimo aniversario del incendio de la Torre Windsor (sí, ya diez años), por lo que el post de hoy está dedicado a los proyectos que no se realizaron para este rascacielos.

Imagen 1. Proyectos para el nuevo Windsor
(Autores de los proyectos al final del post)
El Windsor se construyó entre 1975 y 1979 en el complejo AZCA (Asociación Mixta de Compensación de la Manzana A de la Zona Comercial del Paseo de la Castellana), concretamente junto a la intersección entre la calle Raimundo Fernández Villaverde y el Paseo de la Castellana, junto a los Nuevos Ministerios.
Con sus 106 metros de altura no era el rascacielos más alto de AZCA, y seguramente tampoco fuera el más llamativo. Sin embargo, pasó a ser más que conocido en todo el país en 2005. 

Y es que el inmueble que albergaba la sede central de la auditora Deloitte en España además de algunos departamentos del despacho de abogados Garrigues, sufrió un aparatoso incendio durante la madrugada del 12 al 13 de febrero de 2005.

Las extrañas circunstancias que rodearon al suceso no impidieron que en agosto del mismo año se finalizaran los trabajos de desmontaje de los restos del edificio.

Imagen 2. Proyectos para el nuevo Windsor
(Autores de los proyectos al final del post)
El solar fue adquirido por "El Corte Inglés" poco después con el objetivo de incorporar la nueva obra que se construyera al centro comercial colindante ya existente, también de su propiedad.

Seis meses después del incendio, en julio de 2005, y cuando el antiguo Windsor estaba acabando de ser desmontado, se celebró en Madrid el seminario internacional de arquitectura “Siete ideas de belleza, siete técnicas proyectuales”. El mismo, organizado por el Ministerio de la Vivienda, trataba de motivar a los participantes a descubrir los parámetros estéticos que regulan la belleza en el siglo XXI.

Durante todo el mes, la arquería de los Nuevos Ministerios acogió este seminario, que consistía en la presentación de proyectos realizados para la construcción del nuevo Windsor. El requisito para poder participar era ser licenciado en arquitectura, o estar cursando alguno de los dos últimos cursos de la carrera. Fueron un total de 52 arquitectos de diversos países los participantes, que presentaron un total de poco más de una decena de proyectos para el solar del Paseo de la Castellana.
Imagen 3. Proyectos para el nuevo Windsor
(Autores de los proyectos al final del post)

Las propuestas eran muy variadas (un almacén de agua, una torre de aire, otra con plantas flotantes, e incluso un observatorio), pero si algo destacaba en todas ellas era el carácter futurista que habían otorgado los arquitectos a sus presentaciones.

Los mismos fueron animados a presentarse al concurso final. Sin embargo, en julio de 2007 se aprobó la construcción del nuevo rascacielos, el cual no estaba entre los mencionados anteriormente.

El edificio definitivo fue finalizado en 2013. Sus 104 metros de altura acogen parte de los grandes almacenes de “El Corte Inglés”, haciendo que sea actualmente el centro comercial más grande de España y el decimotercer edificio más alto de la ciudad de Madrid.

Así el viejo Windsor pasó a convertirse en la Torre Titania, y aunque los proyectos de los jóvenes arquitectos no pudieran verse realizados, al menos sí lograron el honor de sumarse a la cada vez más larga lista de “El Madrid que no fue”.
A la Torre Titania, por su parte, le deseamos una existencia más feliz que la que tuvo su predecesor.

Torre Titania.
Proyecto final
Imágenes de "El Mundo", M. del Viscio (de izquierda a derecha y de arriba abajo):

Imagen 1. 
1 y 2. Antonio Jurado, Cristina Pérez, Juan Valle y Felipe Guerrero.
3. Ángela Ruiz, Andrea Casetto, Oihana Elberin y Ándres Iván Mauta
4. Antonio Jurado, Cristina Pérez, Juan Valle y Felipe Guerrero

Imagen 2. 
1. Carlos Bayod, Adria Carbonell y Concepción Gutiérrez
2. David Hernández, Pierre Larauza y Sarah Haubner
3. Ángela Ruiz, Andrea Casetto, Oihana Elberin y Ándres Iván Mauta.
4. Borja Arostegui, Koldo Fernández y Maria Isabel Gabarro

Imagen 3.
1. Federica Sandretti, Marta Alonso y Marion Michaut
2. Ricardo Supiciche, Imanoz Calderón y Silvia Alonso
3. Sofie Troch, Max Trullas y Martha Sanchez
4. Javier Burón, Helder Costa Pereira y Monica Sedano

miércoles, 11 de marzo de 2015

Monumento a las víctimas del 11 de marzo

Hoy, 11 de marzo, se celebra el aniversario del atentado más devastador en nuestra ciudad, que tuvo lugar en 2004 en las estaciones de trenes Cercanías RENFE de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia.
Hace ya 11 años de aquel 11 de marzo, en el que una cédula de terroristas y yihadistas se hizo con la vida de 192 personas.

Por ese motivo, en el post de hoy hablamos del monumento homenaje al 11-M.

Proyecto de Gottfried
ed-gottfried.com
Y es que muy poco después de estos ataques se convocó un Concurso Internacional de ideas y estudios para la construcción de un monumento conmemorativo, el cual estaría situado junto a la céntrica estación de Atocha, en la desembocadura de la calle Alfonso XII.

Para concurso se presentaron casi 300 candidatos, como por ejemplo el proyecto argentino presentado por Edgardo Gottfried. En el mismo, dos láminas de vidrio protegerían a un árbol que simbolizaría la vida.

Se hizo una primera selección con el fin de dejar sólo unos 20-30 candidatos, y poder elegir al ganador en función de las características del monumento y de su peso, ya que debajo de la glorieta se encuentra parte de la estación mencionada, y lo más importante era que su estructura no se viera dañada.

El 30 de noviembre de 2004 se falló el concurso, quedando por ganador el proyecto del estudio de arquitectura FAM (Fascinante Aroma a Manzana), el cual además fue dotado con un premio de 48.000 euros.

El monumento consistiría en tres capas de vidrio. Las dos exteriores protegerían a la interior, “un muro envolvente de vidrio tallado con los nombres de los fallecidos”.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
En la decisión influyó que se tratara de un material tan ligero. Además, el resultado final con los nombres tallados sería impactante. A esto hay que añadir el hecho de que el monumento estaría conectado con la estación en su parte inferior para poder acceder al mismo.

Sin embargo las obras se retrasaron varios meses por dificultades técnicas. Y es que el proyecto presentado no era factible. Se había tratado de crear una cúpula demasiado ligera, y la inestabilidad era evidente.

Se optó por hacer que el monumento consistiera en una estructura más rígida y opaca, que rodeara a una cúpula volátil que en la que se podrían leer frases de lamento y tolerancia que se escribieron en los días posteriores a los atentados. Los nombres tallados en vidrio quedaban suprimidos en esta nueva versión.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
El proyecto final, de 11 metros de altura, 8 metros de diámetro y 160 toneladas, también abriría un hueco en la glorieta, y se podría acceder por la parte inferior para leer estas frases de reconciliación. Sin embargo, desde el exterior sólo se podría ver la lámpara de vidrio y no la cúpula etérea que destacaba en el proyecto original del estudio FAM.

Por todo ello el resultado fue muy discutido. Y es que la poca semejanza con el plan que ganó el concurso era evidente. Bien es cierto que la atmósfera de silencio y respeto creada en su interior convertía y convierte al lugar en un lugar idóneo para rendir homenaje.

Finalmente, fue inaugurado el 11 de marzo de 2007 con un coste de 5,4 millones de euros, aunque cambiando las tres capas de vidrio por 12.000 bloques del mismo material, sin la imagen exterior inicial y sin los nombres tallados.

Y tú, ¿crees que se debería haber construido un monumento diferente en este lugar?

miércoles, 4 de marzo de 2015

Un museo en la Casa de la Villa

Un museo en la Casa de la Villa... y en la Casa de Cisneros. O eso es lo que se pretendía hace pocos años. Pero empecemos por el principio.

Plaza de la Villa e Iglesia de San Salvador.
Plano de Teixeira (1656)
La decisión de establecer la capital de la Corte en Madrid en 1561 por Felipe II hizo que la ciudad tuviera que adaptarse rápidamente a su nueva condición. El Concejo, lo que sería el actual ayuntamiento, se reunía hasta entonces en la iglesia de San Salvador, hoy desaparecida. Esta iglesia, situada en la actual plaza de la Villa, era una de las diez parroquias primitivas de la ciudad, y en ella los vecinos de Madrid (habitantes que tenían que reunir ciertas condiciones) decidían acerca de los asuntos importantes de la nueva capital.

En el terreno en que se sitúa la actual Casa de la Villa, se localizaba el Palacio del Marqués de Vallecerrato. Debido a su proximidad con la iglesia de San Salvador, a la muerte del marqués el Concejo decide adquirir el Palacio, y será en ese lugar donde se ubicará el nuevo lugar de reuniones para los vecinos.

La Casa de la Villa, situada en la Plaza de la Villa, es desde entonces uno de los edificios más importantes y con más historia del Madrid de los Austrias. Su construcción, a partir de 1644, sigue el sobrio proyecto de Juan Gómez de Mora, aprobado ya en 1629, siguiendo un modelo típico del reinado de los Austrias: palacio de ladrillo y granito rematado en las esquinas por chapiteles de pizarra.

Plaza de la Villa. Casa de la Villa a la derecha, y
Casa de Cisneros a la izquierda de la imagen.
"entredosamores.es"
Juan Gómez de Mora, el arquitecto artífice, muere en 1648, y es José de Villareal quien continúa con el trabajo, respetando el proyecto original pero organizando el edificio alrededor de un patio principal.
Las obras fueron finalizadas en 1692 por Teodoro Ardemans y José del Olmo, y el edificio se convierte en sede del Concejo y en Cárcel de la Villa, con la autorización que ya había otorgado años atrás Felipe IV. Desde entonces es, por tanto, la sede del Ayuntamiento de Madrid.

Sufre una importante reforma en 1789 por Juan de Villanueva al añadir una galería de columnas hacia la calle Mayor para que los reyes pudieran presenciar la procesión del Corpus Christi desde el edificio.

El tiempo pasa, y el siglo XXI llega con muchos cambios para este edificio. En 2007 comienza el traslado del Ayuntamiento al Palacio de Telecomunicaciones, el cual se convierte en 2011 en la sede de la Municipalidad con el nombre de Palacio de Cibeles, y además en una gran centro de exposiciones, CentroCentro.
Hasta ese momento la Casa de la Villa era visitable todos los lunes a las 17h, visita que ya no se realiza, aunque sigan siendo much@s los que aún preguntan por ella.

Pasarela entre la Casa de la Villa y de la Casa de Cisneros.
"canal-madrid.com"
Por otra parte, la vecina Casa de Cisneros, construida en 1537 en estilo plateresco, había sido obra y propiedad del sobrino del célebre cardenal Cisneros, Benito Jiménez de Cisneros. A principios del siglo XX la adquiere el Ayuntamiento de Madrid, y Luis Bellido restaura su fachada trasera (la que da a la plaza de la Villa) y construye un pasadizo que la une con la Casa de la Villa. Así pasa a formar parte de las dependencias municipales.

El conjunto que forman estos dos importantes edificios y la vecina Casa y Torre de los Lujanes, hacen de la plaza de la Villa una de las más históricas y bellas de nuestra ciudad.

Y tras esta extensa introducción comienza nuestra historia.

En enero de 2009 el Ayuntamiento de Madrid decide que se abrirá por completo al público tanto la Casa de la Villa como la Casa de Cisneros. Se anuncia que ambos edificios se convertirán en un nuevo museo dependiente del Museo municipal de Historia, anteriormente Museo Municipal (sito en el antiguo Real Hospicio de San Fernando).

Salón de plenos. Casa de la Villa.
"guias-viajar.com"
La Casa de la Villa sería la joya del museo. Al entrar a la misma, se acogería al turista en la planta baja con imágenes y folletos sobre la historia de Madrid. Tras esta exposición, se accedería a la planta alta. La visita incluiría el Salón de Plenos (el cual seguiría siendo utilizado en actos protocolarios), la colección de tapices, los frescos más valiosos, e incluso el antiguo oratorio.

Posteriormente se accedería a la Casa de Cisneros. Allí se disfrutaría de las dos salas más importantes: la Sala de Comisiones y el que fue despacho del alcalde.

La planta baja, de menor interés, no estaría incluida en la visita, y acogería la Secretaría General del Pleno y la Agencia Tributaria.

Las obras de la Casa de Cisneros finalizarían en diciembre de 2009, y las de la Casa de la Villa a finales de 2010, y costarían 4,8 y 6 millones de euros respectivamente.

Sin embargo pasó 2009 y 2010, y las obras no comenzaron. La estatua que preside la plaza de la Villa, la  del almirante don Álvaro de Bazán (combatiente en batallas como las de Lepanto) vio cómo estos dos edificios no se abrían al público, a pesar del interés general.

En 2013 el Ayuntamiento de Madrid parece olvidar este proyecto, y propone uno nuevo: trasladar la estatua del ya mencionado don Álvaro de Bazán a la calle Montalbán, junto al Cuartel General de la Armada, por considerarse que es un lugar más ligado a su historia de almirante.

Proyecto de traslado de la estatua de Felipe II
a la Plaza de la Villa
El espacio dejado por ese monumento sería ocupado por una estatua de Felipe II. Y es que en las calles de Madrid hay monumentos de muchos reyes, pero no hay actualmente una de Felipe II, a pesar de ser él quien decidió establecer la capital en Madrid, la construcción del Monasterio de El Escorial, o ser el monarca en cuyo Imperio no se ponía el Sol por la cantidad de colonias que se poseían por todo el globo.

En realidad esa estatua ya existía y se situaba con anterioridad en la plaza de la Almudena, entre el Palacio Real y la catedral de la Almudena. Las obras del Museo de Colecciones Reales, aún en transcurso, obligaron a retirarla hace unos años, y aún no se ha encontrado una ubicación idónea para ella.

La Municipalidad decidió que la plaza de la Villa era un lugar más que adecuado por ser el corazón del Madrid de los Austrias, y es que Felipe II fue uno de los Austrias más destacados.
De hecho se hizo una consulta popular, y miles de madrileños votaron a favor o en contra de este cambio de situación de monumentos.

Estatua de Felipe II en la plaza de la Almudena en 1999
En abril de 2013 se anunció que había ganado el “sí”, y que en las próximas semanas se procedería al traslado. Además se organizarían visitas con guías oficiales para dar a conocer el porqué de estos cambios.

Este proyecto también cae en el olvido, y la estatua de Felipe II sigue sin poder ser admirada por los ciudadanos y visitantes.

Sin embargo, a los pocos meses se hace otro anuncio: la vidriera del techo acristalado de la Casa de la Villa será rehabilitada. La obra se lleva a cabo y se finaliza en mayo de 2014 con un coste de 400.000 euros.

Es entonces cuando se anuncia que la Casa de la Villa se convertirá en un Instituto de Formación y Estudios. La prensa no se hizo mucho eco de la noticia, posiblemente porque era probable que el proyecto no se llevara a cabo.

Cúpula de cristal de la Casa de la Villa tras la
restauración de 2014. "El Mundo"
Pues bien, el 26 de febrero de 2015 han comenzado las obras para convertir la Casa de la Villa, Bien de Interés Cultural (BIC) en un instituto dependiente del Gobierno local.

Las salas nobles quedarán a la espera de tiempos mejores en que al menos puedan ser visitables. Por el contrario, el resto del edificio será dedicado a fines educativos, y la Casa de Cisneros seguirá usándose para servicios administrativos, no estando permitido el acceso para el turismo.

Una oportunidad perdida de mostrar la cara más histórica de Madrid a los visitantes, que reclaman en un mundo volcado cada vez más en el sector turístico que estos edificios estén abiertos al público para disfrute de tod@s, y para la difusión de la cultura de la ciudad.

miércoles, 25 de febrero de 2015

El Paseo de la Dirección

Hasta la fecha, la práctica totalidad de los artículos publicados en el blog “El Madrid que no fue”, se han referido a monumentos, edificios, rascacielos, e incluso líneas de metro y tren que se proyectaron para Madrid, pero que acabaron olvidados en un cajón, algunos por fortuna y otros por desgracia.

Pero si hay un proyecto cuya paralización ha exasperado a lo largo de décadas a los vecinos de todo un barrio es el del Paseo de la Dirección.

Paseo de la Dirección a día de hoy ubicado en el mapa
La historia comienza en 1929, cuando un plan urbanístico propone que se construya una avenida similar al Paseo de la Castellana que una el este y el oeste de la ciudad, al igual que la  Castellana hace con el norte y sur de Madrid. Éste es el origen del proyecto del Paseo de la Dirección.

Si bien la idea era más que interesante, su seguimiento no fue en consonancia. Y es que ya en 1931 se habla de la dejadez en cuanto a las obras del Paseo.

La Guerra Civil y la post guerra hacen que este proyecto se paralice indefinidamente, y esta zona, no muy lejana a Plaza de Castilla, comienza a ser uno de los lugares más olvidados por los gobernantes de Madrid.

Acueducto de Valdeacederas junto a las obras, 2013.
cordelesdehesavilla.blogspot.com.es
A pesar de este abandono la zona no carece de interés, puesto que varias instalaciones del Canal de Isabel II, inaugurado en 1858, transcurren por el entorno. De hecho, cuatro acueductos llevan años sufriendo estas obras del Paseo de la Dirección. Algunos han quedado desfigurados, y otros están encajonados, a pesar de su importancia histórica por traer el agua del río Lozoya a la capital. Se trata de los acueductos de los Pinos, de la Traviesa, de Valdeacederas y de los Barrancos.

En 1977 el entonces alcalde de la ciudad, Juan de Arespacochaga, visita la zona del Paseo de la Dirección, y de lo que se habla es, en lugar de la construcción de esa flamante avenida, de la dotación de servicios básicos al barrio.

Paseo de la Dirección desde el aire (2012)
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Más tarde, en 1985, igualmente parece olvidado el plan inicial, y lo que se hace es construir un nuevo espacio, la plaza de la Remonta, que, inaugurada en 1987 junto a la calle de Bravo Murillo, simula una plaza mayor tradicional. Los arquitectos Arturo Ordozgoiti Blázquez y Álvaro Hernández Gómez son los artífices de este proyecto de plaza peatonal, que está rodeada por edificios con soportales en sus 11.000 metros cuadrados de superficie.
Sin embargo, como decimos, el proyecto que nos ocupa del Paseo de la Dirección sigue en esta época sin abordarse.

Es en 1997 cuando la Comunidad de Madrid, responsable del distrito de Tetuán desde 1983, otorga al IVIMA, el Instituto de la Vivienda de Madrid, una superficie de 197.000 metros cuadrados para urbanizar por fin el entorno. Se trata de una expropiación ante la cual los vecinos se movilizan y crean en 2000 una Asociación de Afectados para el Desarrollo del Paseo de la Dirección.
Y es que al tratarse de una zona a la espera de una ejecución urbanística, el Ayuntamiento deja de realizar las tareas de limpieza y mantenimiento, y las viviendas ya construidas comienzan a deteriorarse.

Tramo del Paseo de la Dirección (2013)
Sorprendentemente, en 2003 el IVIMA renuncia a todos sus derechos en la zona, y el Ayuntamiento vuelve a hacerse cargo del Paseo de la Dirección, recuperando el plan de urbanización de 1997, mucho menos ambicioso que el inicial de 1929.

El Ayuntamiento convoca un concurso para la construcción, y es la empresa Dragados la que se compromete a la ejecución de las obras en un periodo máximo de 6 años, con una posible prórroga de 18 meses por causas justificadas.
Se comunica así a los vecinos que van a sufrir una expropiación de sus viviendas para continuar con el proyecto del 97. Dragados está obligada a pagar en total 88 millones de euros de indemnización a todos los vecinos, pero en 2009 el Ayuntamiento confirma la expropiación y rebaja la cantidad a 56 millones.
Proyecto de 2014 para el Paseo de la Dirección
Se suceden numerosos recursos, y en 2010 la empresa comienza a pagar a los vecinos.

Parece que la historia llega a su fin y que el Paseo de la Dirección se va a urbanizar, pero nada más lejos de la realidad. En 2011 Dragados paraliza la obra alegando unos errores previos, aunque puede que la crisis económica afecta también a este plan.

Proyecto de 2014 para el Paseo de la Dirección
En 2013, el Ayuntamiento y la empresa constructora llegan a un acuerdo y se reanudan las obras.

En 2014 el Plan se modifica y se detalla el lugar que tendrán los espacios verdes en esta “nueva” área, y hace tan sólo unos días, el 20 de febrero de 2015, el Plan Parcial del Paseo de la Dirección recibe luz verde, ofreciendo algún detalle más del proyecto que existe a día de hoy.

Se construya o no el Plan aprobado en 2015, lo cierto es que el Paseo de la Dirección nunca podrá olvidar estos años en los que es posible encontrar un barrio en no muy buenas condiciones a tan sólo 5 minutos de las Torres Kío.

Siempre quedará soñar con el proyecto del 29, ese proyecto que ya es uno más en nuestro amplio listado de “El Madrid que no fue”.