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miércoles, 15 de junio de 2016

Nueva línea de Cercanías entre San Fernando de Henares y Príncipe Pío

La red de transportes de Madrid es, indiscutiblemente, una de las protagonistas habituales de este “Madrid que no fue”. Hoy traemos un proyecto cancelado de una nueva línea de Cercanías Renfe que atravesaría Madrid de oeste a este, desde San Fernando de Henares hasta Príncipe Pío. ¿Te animas a descubrirlo?

Retrato de Felipe V
El municipio de San Fernando de Henares es uno de los lugares históricos más desconocidos de nuestra Comunidad. Su población de poco más de 40.000 habitantes, cuenta con un conjunto del siglo XVIII relacionado con la Ilustración y el Reformismo borbónico.

Y es que, en el año 1700, Felipe V se convertía en el rey de España, siendo el primero de la familia Borbón en nuestro país. Su procedencia francesa hizo que se introdujeran numerosas reformas en todos los ámbitos. Fue bajo su reinado cuando se comenzaron a crear las Reales Fábricas, como la de Tapices de Santa Bárbara en Madrid, o la de Cristales de la Granja, iniciativa que continuaría su hijo Carlos III con la fundación de otras como la de Porcelana del Buen Retiro.

Retrato de Fernando VI

Fue Felipe V el rey que, en uno de sus últimos actos de gobierno, dispuso la adquisición de un lugar denominado Torrejón de la Ribera. Se decidió la compra de este término cercano a los ríos Henares y Jarama con motivo de la creación de una Fábrica de Paños finos para no tener que depender de factorías extranjeras.

La adquisición se produjo el 29 de junio de 1746, y la muerte del monarca el 9 de julio del mismo año, con lo que, como es de suponer, fue su sucesor, Fernando VI, el que pudo ver cumplido el sueño de su padre y antecesor en el trono.


Real Fábrica de Paños de San Fernando
El 30 de agosto de 1746, Fernando VI nombró a Teodoro Ventura de Argumosa gobernador de Torrejón de la Ribera, y así comenzaron las obras de esta importante fábrica, con una construcción ordenada en planta cuadrada en torno a un patio central con una fuente.
En la planta baja del edificio se disponían las salas de administración, producción y la capilla; en la planta alta la vivienda del gobernador, los tendederos de lana y algunos almacenes; y en el sótano aún más almacenes.

Antiguas casas de operarios de la Fábrica de San Fernando
Frente a la fábrica, se comenzaron a edificar numerosas viviendas para los trabajadores de la misma, y así se configuraron dos plazas junto al edificio industrial: una ante la fachada principal, de planta cuadrada, que hoy es la Plaza de España, y otra un poco más alejada, de planta circular, llamada Plaza de Fernando VI. Años después, ya en 1844, la reina Isabel II decidió trasladar allí desde la capital la estatua de dicho rey, que había sido concebida junto a tantas otras para coronar la cornisa del Palacio Real de Madrid.

Estatua y plaza de Fernando VI, en San Fernando de Henares.
rutastranquilas.com
La construcción de la Real Fábrica de Paños, las viviendas para los trabajadores y las dos plazas mencionadas, fue el origen del que se conocería como Real Sitio de San Fernando en honor a este monarca, una historia no muy diferente a la que analizamos hace algunos meses de la localidad de Nuevo Baztán.

En 1753, la baja productividad de la factoría, debida fundamentalmente a los altos precios de los tejidos, obligó a su traslado a Vicálvaro, dejando en San Fernando únicamente los almacenes.

El uso del edificio de la fábrica fue entonces destinado a casa de corrección para enseñar a leer y escribir, algo que se dio hasta 1801. Pocos años más tarde, más de ocho mil soldados franceses se acuartelaron en el lugar durante la ocupación napoleónica, y la zona quedó prácticamente arrasada a su partida.

Antigua fachada principal de la Real Fábrica de Paños.
Actual Ayuntamiento de San Fernando de Henares
La antigua factoría recuperó, sin embargo, en 1829, parte de su actividad original, ya que se convirtió en fábrica de tejidos de algodón y estampados, recuperando así unas huertas que databan de la época de Fernando VI entre el municipio y el río, plantando 4.000 árboles, y organizándolos en calles y avenidas, el actual Paseo de los Chopos.

En 1916, la localidad adquirió el nombre de San Fernando de Henares, puesto que hasta el momento se había denominado San Fernando del Jarama, y hoy en día, el edificio central de todo aquel histórico lugar es el Ayuntamiento de dicha población.

Vista aérea de San Fernando de Henares.
En primer plano, la plaza circular de Fernando VI.
Detrás, la plaza cuadrada de España, rodeada de las viviendas de operarios.
En último término, el gran edificio de la Real Fábrica.
Una apasionante historia para un municipio que, en la actualidad, está unida a la ciudad de Madrid a través de líneas regulares de autobuses, metro y trenes. Las líneas de Cercanías RENFE C2 Y C7, con idéntico recorrido en este tramo, vinculan todo el Corredor del Henares con la estación de Atocha.

Sin embargo, hace muy pocos años, en 2009, San Fernando volvió a ser protagonista gracias a un nuevo proyecto que planteaba la creación de una nueva línea para la ya extensa red de trenes de Cercanías Madrid, que cruzara la capital de oeste a este, desde San Fernando de Henares hasta el intercambiador de Príncipe Pío.

Y es que, hasta el momento, todos los viajeros del oeste de Madrid, de la zona del Corredor, podían llegar en tren sin problema hasta el sur de la ciudad en la misma línea hasta la estación de Atocha, e incluso hasta el norte, hacia Chamartín, pero si querían desplazarse hacia el oeste, tenían que hacer trasbordo en Atocha hasta Príncipe Pío.

Proyecto de nueva línea de Cercanías
San Fernando de Henares - Príncipe Pío. elpaís.com
Por ese motivo, en 2009, se firmó un convenio entre el Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid con las figuras de José Blanco y Esperanza Aguirre por el cual se comprometían a crear esta nueva línea de Cercanías Renfe que partiría de San Fernando, y tendría un trazado destinado a evitar las aglomeraciones que se dan actualmente en la línea C7.

El mismo sería: San Fernando, Canillejas, Avenida de América, Alonso Martínez, Sol, y Príncipe Pío. Un auténtico sueño, ya que en apenas 5 estaciones se podría cruzar todo Madrid de oeste a este, con algunas nuevas estaciones de Cercanías como la soterrada de Alonso Martínez, que se presentaba como una de las joyas del proyecto.

Se trataba de un proyecto ambicioso que contemplaba construir en el futuro una ampliación desde San Fernando hasta Torrejón de Ardoz, con una nueva parada en esta localidad, y desde ahí seguir hacia Soto de Henares, estación proyectada en aquel momento y que curiosamente sí se llegó a construir, inaugurándose en 2015 como parte de la C2 y C7.

Además, también se planteó que años más tarde, esa línea fuera ampliada del mismo modo por el otro extremo, Príncipe Pío, hasta Aluche, y desde allí unirse al trazado de la C5 hacia Alcorcón y Móstoles, o hacia Leganés y Fuenlabrada.

Plaza de España de San Fernando de Henares en la actualidad,
rodeada por las antiguas casas de operarios de la Fábrica.
Lamentablemente, el proyecto quedó en eso precisamente, en proyecto. Ya en 2010, el Ministerio de Fomento parecía no apostar por esta nueva línea al admitir la complejidad de su construcción.

Y los años pasaron, los equipos de gobierno cambiaron, y el sueño de una línea de tren oeste-este que atravesara todo Madrid se diluyó en el aire. Ya no se volvió a hablar de la posibilidad de llevar a cabo esta interesante propuesta, y como decimos, lo único que se llegó a realizar fue la construcción de la estación Soto de Henares en el término municipal de Torrejón de Ardoz en el recorrido de las líneas C2 y C7.

Esperemos que en algún momento, algún político recuerde este proyecto y trate de rescatarlo del olvido para que así se pueda ahorrar tiempo en los traslados en Cercanías Renfe Madrid, además de la consiguiente descongestión de la red de transportes, especialmente de la zona del Corredor del Henares.

miércoles, 3 de febrero de 2016

La macroestación de Abroñigal

Hasta el día de hoy, las estaciones de tren más importantes de Madrid son Atocha y Chamartín. Sin embargo, hace unos años se planteó la construcción de una macroestación que aunara las líneas ferroviarias más importantes de España: Abroñigal.

Estación de Atocha. Fachada de 1892
La estación de Atocha es la más histórica de nuestra ciudad. El llamado “Embarcadero de Atocha”, en un primer momento propiedad de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), fue inaugurado el 9 de febrero de 1851, durante el reinado de Isabel II, con motivo de la creación de la línea Madrid-Aranjuez. Se trataba de un lugar alejado del casco histórico, con lo cual se creyó que no habría problemas para ampliar la estación si era necesario, pero sin considerar que el volumen de pasajeros pudiera ser tan elevado como finalmente fue.

Desde entonces ese embarcadero no ha hecho más que crecer para dar cabida a todas las líneas que discurren por esta zona de la capital. En 1892 se inauguró una importante ampliación de la estación, pasando a llamarse Estación del Mediodía. En 1902 se adquirieron nuevos terrenos para una ampliación, y ya en 1917 no había espacio para incrementar su tamaño, con lo que el patio de maniobras tuvo que ubicarse en el municipio de Getafe.
En 1921 se inauguró la ampliación de la línea 1 de Metro de Madrid, que conectaba Atocha con el centro de la ciudad.

Estación de Delicias, hoy Museo del Ferrocarril
Debido a esta falta de espacio, se construyeron otras estaciones de tren que pudieran dar el servicio que Atocha no podía ofrecer: la estación de Delicias (1880), la del Norte, hoy Príncipe Pío (1882), y posteriormente la de Chamartín (primeras explanaciones en 1933, pero finalizada en 1967).

En 1941 desapareció la empresa MZA y se nacionalizó en RENFE, que pasó a ser la propietaria de la estación de Atocha.
Tras la construcción de la estación de Chamartín, se eliminó progresivamente el servicio de trenes en las estaciones de Delicias y del Norte, haciendo que Atocha y Chamartín fueran las únicas de Madrid para larga distancia.

Estación Puerta de Atocha, inaugurada en 1992
treneando.files.wordpress
El período 1985-1992 fue realmente importante para Atocha, ya que se remodeló para acoger la línea de Alta Velocidad (AVE) Madrid-Sevilla. Fue el arquitecto Rafael Moneo quien realizó las obras, transformando la antigua terminal en jardín botánico, y creando dos nuevas en unos terrenos adjuntos: por una parte, Puerta de Atocha, que acogería la nueva línea de alta velocidad, y por otra parte, Atocha Cercanías, para los trenes que discurren por las proximidades, todo ello en un gran intercambiador unido a la línea 1 de metro.

Pero al comienzo del siglo XXI, otro problema surgió: el imparable crecimiento de líneas de AVE, que ya no podían ser absorbidas por la recién estrenada Puerta de Atocha. Una nueva ampliación se antojaba difícil, y se volvía así a mostrar los problemas de espacio que tiene este gran intercambiador.

Fue entonces cuando cobró importancia una idea que ya había sido planteada a finales de los años 80: la construcción de una terminal de pasajeros cercana a Atocha que pudiera convertirse en la principal de la capital, la estación de Abroñigal.
Arroyo Abroñigal a la altura del puente de Ventas en 1930

La de Abroñigal es, desde su inauguración en 1974, una estación ferroviaria dedicada en exclusiva al tráfico de mercancías. Toma su nombre del arroyo Abroñigal, que nace en las inmediaciones de Chamartín y desemboca al sur de Atocha en el río Manzanares. Actualmente está soterrado prácticamente en su totalidad, pero da nombre al proyecto del que hoy hablamos.

Y es que la terminal de Abroñigal, gestionada por ADIF, al sudeste de la almendra central de Madrid, a tan solo 1 kilómetro de la estación de Atocha y junto a la vía de circunvalación M-30, en el número 84 de la calle Méndez Álvaro, es actualmente el mayor Centro Logístico de toda España: ubicado en una parcela de 300.000 metros cuadrados, dispone de  15 vías para el tratamiento de trenes de 700 metros de longitud máxima, posibilita el tratamiento de hasta 18 trenes al día en operaciones de carga y descarga, y cuenta con un aparcamiento de pesados para camiones y semirremolques con una superficie de 15.000 metros cuadrados.

Seguro que en alguna ocasión has podido ver estas instalaciones, ya sea desde la M-30 a la altura de Méndez Álvaro, o ya sea desde algún tren de Cercanías RENFE o de larga distancia que discurra junto a esta zona.
Estación de mercancías de Abroñigal
Y es que sus dimensiones son tan asombrosas que llaman la atención. Anteriormente su actividad era llevada a cabo en las estaciones de Peñuelas y Paseo Imperial.
En diciembre de 2014 fue bastante comentada la llegada del primer tren de mercancías directo entre China y España, el cual tenía como destino precisamente Abroñigal.

Ya vemos que su importancia es indudable, pero exclusiva al ámbito de las mercancías.
En los años 80 se propuso la creación de una gran estación de pasajeros en este mismo lugar, pero la idea se descartó hasta 2007.

Fue en enero de ese año cuando el entonces alcalde Alberto Ruiz-Gallardón rechazó una ampliación para Atocha y propuso la construcción de la macroestación de Abroñigal para descongestionar la primera. La cercanía de una a la otra sería una de las principales ventajas del plan.

Entrada al Centro Logístico Ferroviario de
Madrid-Abroñigal
Se planteaba un intercambiador que centralizaría metro, cercanías, ferrocarril de larga distancia y autobuses.
La Dirección General de Planteamiento Urbano del Ayuntamiento de Madrid proyectó 20 vías de alta velocidad en ancho internacional para Abroñigal, además de 4 vías de Cercanías para las líneas C3 (El Escorial – Aranjuez) y C4 (Parla – Alcobendas / Colmenar Viejo),

La línea 8 de metro se ampliaría para que pudiera dar servicio a esta terminal, y la línea 1 también modificaría su recorrido para pasar por allí.

Por su parte, la estación de autobuses jugaría un papel importante, con 60 dársenas para autobuses urbanos e interurbanos, y 83 para autobuses interregionales.
Sería, por tanto, más grande que la Estación Sur (Méndez Álvaro), y su construcción haría que Conde de Casal y Legazpi, que aún no estaban remodeladas, perdieran su actividad como estaciones de autobús.

Todo ello estaría rodeado por un parque que serviría de enlace entre el Forestal de Entrevías y el Parque Lineal del Manzanares.

En la primavera de ese 2007 había elecciones municipales y todo apuntaba a una nueva victoria de Gallardón. Sin embargo, en el partido de la oposición, Miguel Sebastián (PSOE), también apostaba por esa ampliación.

Estaciones de Abroñigal y Atocha en un mapa
Además, él proponía la construcción de 6.500 viviendas para jóvenes en la misma zona de Vallecas, para unir de una forma natural el sur con el centro de la ciudad. Se llegó a hablar de Abroñigal como “la ciudad de las oportunidades”.

La diferencia con respecto a la terminal ferroviaria de Gallardón es que Sebastián la concebía como un gran intercambiador de trenes de Cercanías y de larga distancia, pero no de AVE. En su lugar, se podría hacer parada de tranvías, uniendo así este proyecto a la propuesta que no prosperó de la que ya hablamos hace unos meses, “Un tranvía para Madrid”
Se plantearía un buen enlace con la vecina estación de Méndez Álvaro, así como zonas verdes y equipamientos culturales y sociales.

Tanto el Ministerio de Fomento como la Comunidad de Madrid rechazaron el primer proyecto, el de Alberto Ruiz-Gallardón, de trasladar la estación de AVE de Atocha a Abroñigal, o de hacer en esta estación una nueva parada para los trenes de alta velocidad.

Llegaron las elecciones y fue el equipo de Gallardón el que renovó mandato. Pero sin esa estación de AVE, el proyecto quedaría incompleto.
Última remodelación de la estación de Puerta de Atocha
por Rafael Moneo. adifaltavelocidad.es
Además, la llegada de otra línea de alta velocidad, la de Madrid-Valencia, que se inauguró en 2010, hizo que Atocha viera en sus instalaciones una nueva ampliación. Se trató de una gran obra que realizó una vez más Rafael Moneo y que convertía el vestíbulo de llegadas de los trenes de alta velocidad en una moderna construcción más similar a un aeropuerto que a un apeadero ferroviario.

Todo ello contribuyó a que la creación de una megaestación para pasajeros en Abroñigal quedara en el olvido, y por el momento no se haya vuelto a plantear su construcción.

Sin embargo, año tras año, el volumen de usuarios de la estación de Atocha sigue creciendo (hay un movimiento de 90 millones de pasajeros al año), con lo que no sería de extrañar que en un futuro no muy lejano se decida construir una nueva estación en Madrid, y, gracias a su cercanía con Atocha y al gran espacio que ocupa, ¿quién sabe si no volverá a surgir el nombre de Abroñigal en esa ocasión?

miércoles, 11 de marzo de 2015

Monumento a las víctimas del 11 de marzo

Hoy, 11 de marzo, se celebra el aniversario del atentado más devastador en nuestra ciudad, que tuvo lugar en 2004 en las estaciones de trenes Cercanías RENFE de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia.
Hace ya 11 años de aquel 11 de marzo, en el que una cédula de terroristas y yihadistas se hizo con la vida de 192 personas.

Por ese motivo, en el post de hoy hablamos del monumento homenaje al 11-M.

Proyecto de Gottfried
ed-gottfried.com
Y es que muy poco después de estos ataques se convocó un Concurso Internacional de ideas y estudios para la construcción de un monumento conmemorativo, el cual estaría situado junto a la céntrica estación de Atocha, en la desembocadura de la calle Alfonso XII.

Para concurso se presentaron casi 300 candidatos, como por ejemplo el proyecto argentino presentado por Edgardo Gottfried. En el mismo, dos láminas de vidrio protegerían a un árbol que simbolizaría la vida.

Se hizo una primera selección con el fin de dejar sólo unos 20-30 candidatos, y poder elegir al ganador en función de las características del monumento y de su peso, ya que debajo de la glorieta se encuentra parte de la estación mencionada, y lo más importante era que su estructura no se viera dañada.

El 30 de noviembre de 2004 se falló el concurso, quedando por ganador el proyecto del estudio de arquitectura FAM (Fascinante Aroma a Manzana), el cual además fue dotado con un premio de 48.000 euros.

El monumento consistiría en tres capas de vidrio. Las dos exteriores protegerían a la interior, “un muro envolvente de vidrio tallado con los nombres de los fallecidos”.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
En la decisión influyó que se tratara de un material tan ligero. Además, el resultado final con los nombres tallados sería impactante. A esto hay que añadir el hecho de que el monumento estaría conectado con la estación en su parte inferior para poder acceder al mismo.

Sin embargo las obras se retrasaron varios meses por dificultades técnicas. Y es que el proyecto presentado no era factible. Se había tratado de crear una cúpula demasiado ligera, y la inestabilidad era evidente.

Se optó por hacer que el monumento consistiera en una estructura más rígida y opaca, que rodeara a una cúpula volátil que en la que se podrían leer frases de lamento y tolerancia que se escribieron en los días posteriores a los atentados. Los nombres tallados en vidrio quedaban suprimidos en esta nueva versión.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
El proyecto final, de 11 metros de altura, 8 metros de diámetro y 160 toneladas, también abriría un hueco en la glorieta, y se podría acceder por la parte inferior para leer estas frases de reconciliación. Sin embargo, desde el exterior sólo se podría ver la lámpara de vidrio y no la cúpula etérea que destacaba en el proyecto original del estudio FAM.

Por todo ello el resultado fue muy discutido. Y es que la poca semejanza con el plan que ganó el concurso era evidente. Bien es cierto que la atmósfera de silencio y respeto creada en su interior convertía y convierte al lugar en un lugar idóneo para rendir homenaje.

Finalmente, fue inaugurado el 11 de marzo de 2007 con un coste de 5,4 millones de euros, aunque cambiando las tres capas de vidrio por 12.000 bloques del mismo material, sin la imagen exterior inicial y sin los nombres tallados.

Y tú, ¿crees que se debería haber construido un monumento diferente en este lugar?

miércoles, 18 de febrero de 2015

Un tren para Navalcarnero

En el post de hoy hacemos las maletas y salimos de la capital para viajar hasta Navalcarnero, destacada población de la Comunidad de Madrid.

Plaza de Segovia, Navalcarnero (bookstyle.net)
La localidad es una de las más históricas de la provincia. No en vano, en 1627 se emancipa de Segovia, ya que había estado bajo su jurisdicción desde 1499, y consigue así el título de Villa.

Sin embargo, el acontecimiento más importante de la historia de Navalcarnero se vive el 7 de octubre de 1649, al celebrarse allí los esponsales de Felipe IV con su sobrina Mariana de Austria. Es entonces cuando se le otorga el título de “Villa de Villa Real de Navalcarnero”, sí, dos veces Villa. Los festejos mencionados aún hoy se siguen rememorando todos los meses de septiembre.

La población cuenta, en 2003, con unos 15.000 habitantes. A pesar de no ser uno de los municipios más habitados de la Comunidad, ese año se decide que necesita algún medio de transporte público que pueda conectarlo rápidamente con la capital. Y es que a la congestión de la autovía del Suroeste o A-5 (autovía de Extremadura) se sumaba la construcción de un ensanche que poblaría aún más esta área de la provincia.
Proyecto de ampliación de la C-5

Lo que se proyecta finalmente es la prolongación de la línea C-5 de Cercanías RENFE que conecta las localidades de Móstoles, Alcorcón, Leganés y Fuenlabrada con la céntrica estación de Atocha.

Con el nuevo plan, la C-5 se bifurcaría a su paso por Móstoles central. La C-5A finalizaría en Móstoles el Soto, es decir, mantendría su trazado habitual.
El cambio se produciría en la línea C-5B: tras tres nuevas estaciones en la localidad mostoleña, se llegaría a Arroyomolinos-Xanadú (facilitando el acceso, por tanto, al centro comercial Madrid-Xanadú y a su pista de esquí cubierta), al PAU de Navalcarnero (el ensanche anteriormente mencionado), y finalmente al centro de Navalcarnero.

Un total de 14,50 nuevos kilómetros que en un primer momento se presupuestaron en  190 millones de euros, pero que finalmente se contrataron por 362 millones a la empresa OHL.

Cartel informativo de las obras de ampliación de la C-5
entre Móstoles Central y Navalcarnero
La obra comenzó. Las grúas y máquinas tuneladoras ocuparon un espacio visible junto a la autovía de Extremadura y tomaron gran parte de la ciudad de Móstoles, que vio cómo la principal avenida del municipio quedaba afectada por este plan, al tener que pasar los nuevos túneles de Cercanías bajo la población.

Sin embargo, la burbuja inmobiliaria explotó y comenzó la crisis económica. Las obras, que ya llevaban 3 años de retraso y que deberían haber puesto la línea en funcionamiento en 2011, fueron interrumpidas por OHL en 2010. Y es que la estimación de pasajeros que utilizarían el nuevo servicio pasó de 20.000 a 4.000 usuarios al ponerse en duda la finalización del nuevo ensanche de Navalcarnero.

Obras de ampliación de la C-5 con las máquinas trabajando
junto a la autovía de Extremadura. (ohlconcesiones.com)
Móstoles reclamó que sus calles volvieran al aspecto habitual, por lo que la empresa adjudicataria cegó los túneles ya abiertos y actualmente se están cerrando las zanjas que pueblan el municipio, dificultando así que en algún momento se puedan volver a retomar las obras. Y es que se había invertido ya un 50% del dinero presupuestado, por lo que los túneles bajo la localidad mostoleña estaban muy avanzados.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid, la Asamblea de Madrid y los ayuntamientos afectados han pedido a OHL continuar los trabajos, pero la empresa duda que se trate de un proyecto rentable, por lo que a principios de este febrero de 2015 se ha retirado todo el material de obra.

Imagen tomada en el mismo lugar que la foto anterior,
pero con las obras ya paralizadas (El País)
Parece que se trata del punto y final de una historia que perjudica, especialmente, a los habitantes de Navalcarnero, que cuenta en 2015 con más de 25.000 habitantes. Y especialmente triste pensar que, a pesar de todo el dinero invertido, esos túneles queden desatendidos y sin ninguna utilidad por el paso del tiempo.

Habrían sido 40 minutos de recorrido entre Navalcarnero y Atocha, y además de favorecer la movilidad de los navalcarnereños y descongestionar la autovía de Extremadura, se habría impulsado el turismo en esta localidad del suroeste de la Comunidad.

¿Crees que es razonable que se paralice la construcción por la poca demanda estimada, o por el contrario piensas que se debería finalizar este proyecto?