miércoles, 11 de marzo de 2015

Monumento a las víctimas del 11 de marzo

Hoy, 11 de marzo, se celebra el aniversario del atentado más devastador en nuestra ciudad, que tuvo lugar en 2004 en las estaciones de trenes Cercanías RENFE de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia.
Hace ya 11 años de aquel 11 de marzo, en el que una cédula de terroristas y yihadistas se hizo con la vida de 192 personas.

Por ese motivo, en el post de hoy hablamos del monumento homenaje al 11-M.

Proyecto de Gottfried
ed-gottfried.com
Y es que muy poco después de estos ataques se convocó un Concurso Internacional de ideas y estudios para la construcción de un monumento conmemorativo, el cual estaría situado junto a la céntrica estación de Atocha, en la desembocadura de la calle Alfonso XII.

Para concurso se presentaron casi 300 candidatos, como por ejemplo el proyecto argentino presentado por Edgardo Gottfried. En el mismo, dos láminas de vidrio protegerían a un árbol que simbolizaría la vida.

Se hizo una primera selección con el fin de dejar sólo unos 20-30 candidatos, y poder elegir al ganador en función de las características del monumento y de su peso, ya que debajo de la glorieta se encuentra parte de la estación mencionada, y lo más importante era que su estructura no se viera dañada.

El 30 de noviembre de 2004 se falló el concurso, quedando por ganador el proyecto del estudio de arquitectura FAM (Fascinante Aroma a Manzana), el cual además fue dotado con un premio de 48.000 euros.

El monumento consistiría en tres capas de vidrio. Las dos exteriores protegerían a la interior, “un muro envolvente de vidrio tallado con los nombres de los fallecidos”.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
En la decisión influyó que se tratara de un material tan ligero. Además, el resultado final con los nombres tallados sería impactante. A esto hay que añadir el hecho de que el monumento estaría conectado con la estación en su parte inferior para poder acceder al mismo.

Sin embargo las obras se retrasaron varios meses por dificultades técnicas. Y es que el proyecto presentado no era factible. Se había tratado de crear una cúpula demasiado ligera, y la inestabilidad era evidente.

Se optó por hacer que el monumento consistiera en una estructura más rígida y opaca, que rodeara a una cúpula volátil que en la que se podrían leer frases de lamento y tolerancia que se escribieron en los días posteriores a los atentados. Los nombres tallados en vidrio quedaban suprimidos en esta nueva versión.

Proyecto inicial del estudio de arquitectura FAM
El proyecto final, de 11 metros de altura, 8 metros de diámetro y 160 toneladas, también abriría un hueco en la glorieta, y se podría acceder por la parte inferior para leer estas frases de reconciliación. Sin embargo, desde el exterior sólo se podría ver la lámpara de vidrio y no la cúpula etérea que destacaba en el proyecto original del estudio FAM.

Por todo ello el resultado fue muy discutido. Y es que la poca semejanza con el plan que ganó el concurso era evidente. Bien es cierto que la atmósfera de silencio y respeto creada en su interior convertía y convierte al lugar en un lugar idóneo para rendir homenaje.

Finalmente, fue inaugurado el 11 de marzo de 2007 con un coste de 5,4 millones de euros, aunque cambiando las tres capas de vidrio por 12.000 bloques del mismo material, sin la imagen exterior inicial y sin los nombres tallados.

Y tú, ¿crees que se debería haber construido un monumento diferente en este lugar?

6 comentarios:

  1. La verdad el monumento que hay ahora (el que ya apenas cuidan y está siempre "desinflado") poco tiene que ver con lo que se pretendía hacer, o con el que nos enseñas que podría haber sido.
    Es muy curioso lo que nos enseñas y poder ver cómo una idea inicial termina desembocando en otra cosa (y pocas veces una "cosa mejor").

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    1. ¡Hola, Alberto!
      Es verdad que el proyecto varió sustancialmente, y es una pena que en algunas ocasiones se haya podido ver el interior del monumento "desinflado" como dices. Esperemos que esta situación no vuelva a suceder.
      ¡Gracias por el comentario!

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    2. Esto es lo que pasa con tanta modernez... al final termina siendo chatarra como el obelisco de Calatrava. Porque hora todo tiene que ser muy conceptual y etéreo. Con lo sencillo que es poner una escultura de las antiguas y lo bien que queda.

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  2. Me parece horrible el actual e indigno para el homenaje que se pretendió hacer a las víctimas. Era el momento adecuado para hacer un monumento emblemático para la ciudad y se desaprovechó la ocasión.
    Gran error histórico.

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    1. Hola, Miguel.
      Gracias por tu comentario.
      ¡Un saludo!

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  3. Me parece que este monumento no es monumental... parece una chimenea de una central nuclear. No es nada nada respetuoso con el entorno. Una modernez penosa.

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