miércoles, 13 de enero de 2016

El Madrid que SÍ fue X. El Asilo de Santa Cristina

Tras una breve pausa vacacional, “El Madrid que no fue” vuelve hoy con más fuerza que nunca, y para inaugurar este 2016 traemos un nuevo artículo de “El Madrid que SÍ fue”.

Proyecto de Belmás y Mathet para un nuevo asilo
En este caso hablaremos de una de las zonas de Madrid que más ha cambiado con el paso de los años: la de Moncloa. Y es que donde hoy conocemos monumentos tales como el Cuartel General del Ejército del Aire (antiguo Ministerio del Aire), el Arco de la Victoria, el Museo de América o el Faro de Moncloa, hace no mucho tiempo existían otros edificios no menos importantes.

Hoy comenzaremos por uno de los más peculiares: el Asilo de Santa Cristina.

El alcalde de Madrid, Alberto Aguilera y Velasco (1842-1913) fue uno de los responsables del aspecto que presentaba el área de la Moncloa a principios del siglo XX. Y es que fue él quien promovió en 1906 el trazado de un lugar de paseo y descanso en las inmediaciones del Palacio de la Moncloa, lo que hoy conocemos como Parque del Oeste.

Asilo de Santa Cristina. Pabellones
Su alcaldía de Madrid fue intermitente entre 1901 y 1910. Sin embargo, su propuesta de creación de un asilo llegó a finales del siglo XIX, cuando era Gobernador de Madrid.

El terreno de la Moncloa fue el elegido para la ubicación de un nuevo asilo en la ciudad, ya que se trataba de un amplio lugar en el que se podría disponer este gran centro.
El complejo y sus treinta pabellones fueron diseñados por los arquitectos Mariano Belmás Estrada y Miguel Mathet y Coloma.

Las obras se comenzaron en 1894 y se finalizaron en abril de 1895, momento en que se inauguró el asilo.

Capilla del Asilo de Santa Cristina
El establecimiento benéfico necesitaba tal número de pabellones para poder dar cobijo a niños, mujeres, hombres y ancianos, así como aulas de talleres para adultos, escuelas para niños, dormitorios, lavadores, secaderos y almacenes, todo ello rodeado por jardines y paseos arbolados. Además, en el centro se situó una bella iglesia de aire colonial, con lo que se trataba de una auténtica pequeña ciudad para los necesitados. En esta última capilla se colocaría, entre otros monumentos, una imagen de la Inmaculada Concepción en piedra, que después se conocería como Virgen Blanca.
Comedor del Asilo de Santa Cristina

Se decidió que fueran las Hermanas de la Caridad quienes atendieran a los necesitados que acudieran el centro, el cual se consagró bajo la advocación de Santa Cristina en homenaje a la reina de España María Cristina de Habsburgo-Lorena, segunda esposa del rey Alfonso XII y regente del país en nombre de su hijo Alfonso XIII de 1885 a 1902.

El asilo fue cobrando importancia con el paso de los años, y fue durante la primera década del siglo XX cuando recibió una gran afluencia, atendiendo a setecientas personas diarias. Teniendo en cuenta que en 1900 Madrid contaba con poco más de 575.000 habitantes,  se trataba de un alto número de necesitados los que recibían cobijo en este lugar.

Asilo de Santa Cristina en plena guerra. madridantiguo.es

En 1927 se proyectó junto a este complejo la Ciudad Universitaria, cuya inauguración estaba prevista en 1936. Sin embargo, el comienzo de la Guerra Civil hizo que se truncaran los planes. La batalla de la Ciudad Universitaria, del 15 al 23 de noviembre de 1936,  fue una de las más cruentas de la contienda. Además de las vidas que se perdieron, muchos de los edificios de la zona quedaron destrozados.



Aspecto de la capilla del Asilo
de Santa Cristina en 1937
madrid1936.es
El 15 de noviembre, las tropas sublevadas del General Varela entraron por el Puente de los Franceses a Madrid. El bando republicano usó en primer lugar el asilo como refugio: residencia y lugar de combate. Sin embargo,  tan solo dos días más tarde, el 17 de noviembre, las tropas sublevadas ocuparon el asilo y atacaron el Hospital Clínico de San Carlos. El intenso bombardeo de los días 18 y 19 fue el que más dañó la zona.

El Parque del Oeste tuvo que ser reconstruido tras la Guerra, así como el Hospital Clínico. Sin embargo, no corrió la misma suerte el asilo de Santa Cristina. Los daños habían sido tan profundos que no se podía plantear una reconstrucción, con lo que se decidió derribar lo poco que quedaba en pie.

Ya en la época de posguerra, unos niños encontraron entre los escombros una figura que bien podría considerarse un símbolo de aquel importante asilo: la figura de la Inmaculada Concepción que anteriormente presidía la capilla del complejo, la llamada Virgen Blanca debido al color de la piedra con la que estaba realizada. La figura se colocó en el descampado que había dejado la demolición del asilo. Los estragos de la contienda se podían apreciar, especialmente, en las manos y los pies de la figura.

Templete de la Inmaculada Concepción
En 1954 se construyó un templete  que protegiera esta figura, aunque la inscripción actual bajo la misma data de 1959, y es este monumento el que aún hoy en día nos recuerda la existencia de aquella gran construcción. Su situación entre el Hospital Clínico y el Museo de América en una gran explanada que se conoce como Parque de la Virgen Blanca es la que ocupaba el antiguo asilo de Santa Cristina.

Un triste final para un interesante proyecto que, a pesar de su importancia, desapareció de las calles de Madrid por esa contienda que tanta factura le pasó a nuestra ciudad.

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