miércoles, 8 de febrero de 2017

Translozoya, el tren turístico de la Sierra Norte

La ciudad de Madrid no ha sido la única que ha soñado con proyectos que se convirtieron en pesadilla y que no se llegaron a realizar. Hoy traemos uno un tanto particular, el Translozoya, un tren turístico con el que la Sierra Norte de la Comunidad de Madrid pretendía dar un impulso a su turismo desde 2014.

Tren TER 597-010, el elegido para convertirse en el Translozoya. change.org
Este proyecto comienza a idearse en 2011. Durante ese año, se produjo un desprendimiento en el túnel de Somosierra de la línea ferroviaria Madrid-Burgos, lo que llevó al cierre, en principio temporal, de ese trayecto. El incidente provocó que, poco a poco, se abandonara aquella vía, lo que dio lugar a que los municipios madrileños afectados, vieran aquella situación como una oportunidad.

Por ello, lo que se propusieron estas localidades de la Sierra Norte fue el uso de aquella vía, que estaba en ese momento inutilizada, para la circulación de nuevo tren turístico que uniera de una forma atractiva a estos pequeños emplazamientos con la capital.

Mapa del recorrido del Translozoya. cronicanorte.es
El trayecto comenzaría en la estación de Chamartín, y haría parada en Colmenar Viejo, Manzanares-Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Bustarviejo, Valdemanco, Lozoyuela, Garganta de los Montes, Gargantilla del Lozoya, Navarredonda-San Mamés, Gascones-Buitrago, Braojos-La Serna y La Acebeda, para finalizar el recorrido en Robregordo. De hecho, actualmente el trayecto Chamartín – Colmenar Viejo se puede hacer en la línea C-4 de Cercanías, no pudiendo continuar por los municipios mencionados hasta Robregordo-Somosierra.

Lo primero necesario era saber si esa antigua vía de Colmenar Viejo a Robregordo reunía las condiciones de seguridad necesarias para su puesta en marcha, y parece que ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), entidad pública dependiente del Ministerio de Fomento, comunicó que no habría ningún problema para su uso.

Por tanto, el proyecto se fue formalizando. 40 alcaldes de los municipios afectados y aledaños a este proyecto apoyaron esta idea, y así se recibieron 245.000 euros procedentes de fondos europeos para la rehabilitación y traslado de un ferrocarril que se adecuara a las condiciones necesarias.

Interior del Translozoya tras su restauración. madridiario.es
El elegido fue el TER 597-010, un tren de los años sesenta que desde 1965 hizo trayectos como Madrid-Gijón, Madrid-Barcelona o Barcelona-Bilbao. La Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril había conservado este tren en la capital castellanoleonesa hasta 2013, fecha en que fue restaurado para convertirse en este Translozoya.

Sus dos coches tendrían una capacidad para 128 personas, y con sus 775 CV se alcanzaría una velocidad máxima de 120 km/hora.

El tren turístico parece que comenzaría a andar antes del verano de 2014. Sin embargo, un retraso en la puesta a punto del aparato retrasó su entrada en Madrid casi un año.
Fue el 20 de marzo de 2015 cuando el ferrocarril fue remolcado hasta la antigua estación madrileña de Delicias, y ahí comenzaron los problemas.

Braojos de la Sierra, uno de los municipios
por los que transcurriría el Translozoya. laerilla.es
Y es que, durante ese mismo año, se procedió al cierre oficial de la línea Madrid-Burgos, que en principio había sido clausurada temporalmente en 2011 hasta que se solucionara el incidente acaecido, y durante esos años estuvo abandonada. Entonces, ADIF informó de la necesidad de una inversión de 4 millones de euros para la rehabilitación de la vía, y en el caso de que se quisiera unir esta vía con Burgos, otros 4 millones de euros para la reconstrucción del puente de Somosierra. ADIF no invertiría nada en el proyecto, puesto que la antigua línea Madrid-Burgos había sido clausurada, y para un solo tren no consideraban que la inversión fuera rentable, con lo que tendrían que ser los municipios madrileños los que aportaran la suma demandada.

Por este motivo, el tren en cuestión sigue en la antigua estación de Delicias de Madrid, siendo posible su visita dentro del Museo del Ferrocarril, y el proyecto del Translozoya  se encuentra paralizado y con pocas posibilidades de seguir adelante, a pesar de haber invertido, entre fondos europeos y locales, unos 300.000 euros.

Puente del antiguo ferrocarril Madrid-Burgos, que habría sido usado por el
Translozoya, pero que ahora es solo utilizado por los amantes del puenting.
Gargantilla del Lozoya. Photodrone Marcos
Existen en la actualidad desde peticiones de firmas para su puesta en marcha, hasta plataformas que solicitan reapertura de la línea de ferrocarril desde Madrid hasta Aranda de Duero como se hacía hasta hace algunos años, aunque desde hace ya algún tiempo no ha habido muchas novedades con respecto a las posiciones tomadas por parte tanto de ADIF como de los municipios afectados.

Un ferrocarril turístico que habría conectado la ciudad de Madrid con estos municipios de la Sierra Norte los fines de semana para la promoción turística de esta zona de la región, y que habría hecho que la Comunidad de Madrid tuviera  un tren al estilo de los ya existentes en nuestro país, como Transcantábrico o Al Andalus.
Al menos, el resto de líneas turísticas de nuestra región (Tren de la Fresa hasta Aranjuez, Tren de Cervantes hasta Alcalá de Henares, y Tren de la Naturaleza por la Sierra de Guadarrama) siguen en activo en temporada, y con muy buenos resultados.

¿Y a ti, te gustaría que en unos años el Translozoya se uniera a esta lista de trayectos turísticos?

3 comentarios:

  1. Ese tren no traerá nada bueno a la sierra norte. Es una ilusión. No es solo invertir en la infraestructura y adecuar las vias. Son mas cosas. ¿Qué pasa con las estaciones? Hay muchas abandonadas y/o en ruinas o no existen. Prueba de ellos es la de Gargantilla del Lozoya. Un tren de fin de semana con ese limitado número de plazas no se puede considerar un revulsivo económico para la zona.
    ¿No sería más practico adecuar la via a turismo alternativo como una via verde? Existen multiplas casos practicos en España de revitalización de zonas alrededor de una via verde como infraestructura de transporte alternativo, deportiva y turística y durante todo el año no como en el caso del tren que seria exclusivamente de fin de semana.

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    1. Estoy de acuerdo con el precedente comentario. Me parece más atractivo para el turismo del Norte Madrid tener una vía verde a la puerta de Madrid, accesible en bici desde el carril bici y por Cercanías (en Colmenar Viejo).

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  2. Sois unos trolls. Las vías verdes son dispendio y ruina. ¡¡¡¡REAPERTURA FFCC MADRID-BURGOS YA!!!!

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