miércoles, 2 de marzo de 2016

El Madrid que SÍ fue XI. El Convento del Espíritu Santo

Durante estas últimas semanas, y esta en concreto, el Congreso de los Diputados está teniendo un protagonismo claro debido a los acontecimientos políticos tan importantes que se están sucediendo. Sin embargo… ¿sabes lo que había en ese mismo lugar antes de construir el Palacio de las Cortes?

En el artículo de hoy proponemos un viaje al siglo XVI, momento en que comienza esta historia. El Madrid de Felipe II se convierte en capital de la Corte en 1561, y la ciudad crece asombrosamente rápido para la época.

Calle del Caballero de Gracia, Jacobo Trenci
o Jacobo de Gracia (1517 - 1619)
Son muchos los personajes históricos que nos deja el Madrid del XVI. Hoy recordaremos la figura de Jacobo Trenci, llamado también Jacobo de Grattis o Jacobo de Gracia (1517-1619), pero más conocido como el Caballero de Gracia.
Este caballero italiano, nacido en Módena, llegó a España como secretario del nuncio apostólico de Gregorio XIII por primera vez en 1566, y se asentó en a nuestra ciudad años más tarde, en la Cuaresma de 1580, cuando ya contaba con 63 años. La misión de su primer viaje era resolver una misión diplomática entre España y la Santa Sede, pero posteriormente eligió vivir en la capital.

Su estancia en Madrid, donde finalmente murió en 1619, fue más que fructífera. Además de adquirir y explotar varias fincas en los aledaños de la calle del Clavel, creando así la calle que lleva su nombre y donde se sitúa el oratorio en que fue enterrado, fundó numerosas iglesias, monasterios y hospitales en la metrópoli. La Fundación del Carmen, el Hospital de italianos en la carrera de San Jerónimo o el Hospital de Convalecientes en la calle ancha de San Bernardo son algunos de estos ejemplos. No en vano, el vertiginoso crecimiento de la ciudad hacía necesaria la creación de todas estas nuevas instituciones. Cuando Felipe II llegó al poder en 1556, Madrid constaba de 9.000 habitantes, y a finales de siglo ya contaba con 83.000.

La figura del modenés es muy relevante para nuestra historia de hoy, y es que, en 1594, el Caballero de Gracia fundó un convento adscrito a una congregación napolitana, la de los Clérigos Regulares Menores. Hablamos del Convento del Espíritu Santo. Para ello, cedió una de las casas de su posesión a estos clérigos.

Poco después, en 1599, parece que, tras unas diferencias entre Jacobo Trenci y los religiosos, estos abandonan esa propiedad del Caballero de Gracia y se trasladan a su ubicación definitiva en la carrera de San Jerónimo.
Se trataba de unos terrenos que Magdalena de Guzmán, II marquesa del Valle de Oaxaca, compró al marqués de Tabara, con el fin de poder construir este convento. Por tanto, la marquesa amparó a estos clérigos, aunque dos años más tarde, acusada de conspirar contra el duque de Lerma, fue desterrada de la Corte.

Convento del Espíritu Santo
con su aspecto desde 1599 hasta 1823.
entredosamores.es
El edificio constaba de convento, iglesia y cementerio, destacando la iglesia con una fachada en la que destacaban dos torreones y un medallón de mármol de Cristo resucitado. Tenía planta de cruz latina y su cúpula sobre las pechinas se elevaba sobre el templo, decorado con pinturas de Luis Velázquez.

El convento fue incrementando su popularidad con el paso de los años, hasta que, en 1823 ocurrió un importante suceso. Luis Antonio de Francia, duque de Angulema, último Delfín de Francia y sobrino del rey Luis XVI, encabezó durante ese año el ejército de los Cien Mil Hijos de San Luis. Su misión era el restablecimiento de la monarquía absoluta en España con la figura de su primo, Fernando VII, hijo y sucesor de Carlos IV.

Había, por tanto, opositores al absolutismo que querían acabar con la vida del Delfín. El mismo, cuando estaba en Madrid en 1823, decidió acudir a la misa en el Convento del Espíritu Santo, y fue en ese momento cuando comenzó un misterioso incendio que no acabó con la vida del francés, pero sí con gran parte del edificio, que tuvo que ser abandonado por los religiosos.

Once años más tarde, en 1834, y tan solo un año después de la muerte del rey absolutista Fernando VII, la reina regente María Cristina de Borbón, decidió otorgar el Estatuto Real, que estableció la configuración bicameral de las Cortes, dividiéndose en el Estamento de Próceres del Reino (la cámara Alta, lo que hoy sería el Senado), y el de Procuradores del Reino (la cámara electiva o cámara Baja, primer antecedente en nuestro país del actual Congreso de los Diputados).

Convento del Espíritu Santo
con su aspecto entre 1834 y 1842.
Se puede apreciar el monumento a Cervantes,
colocado frente al convento en 1834.
madridhaciarriba.blogspot.com
Como es lógico, se decidió buscar una sede para cada una de estas dos cámaras. El Estamento de Próceres del Reino se reunió provisionalmente durante ese año en el Casón del Buen Retiro, trasladándose en 1835 al antiguo Colegio de la Encarnación de religiosos agustinos calzados o Colegio de doña María de Aragón, en la actual plaza de la Marina Española, en el edificio que hoy sigue ocupando el Senado.

Por otra parte, el Estamento de Procuradores del Reino se ubicó desde 1834 en un edificio en ese momento abandonado, el Convento del Espíritu Santo.
La regente María Cristina, reina hasta la mayoría de edad de Isabel II, decidió habilitar la iglesia del convento para acoger la reunión de las Cortes Generales. Se modificó el edificio prácticamente por completo, y en la remodelada fachada se construyó un nuevo pórtico.

La Reina Gobernadora jura la Constitución de 1837
acompañada de su hija Isabel II el 18 de junio de 1837
en el Convento del Espíritu Santo.
www.congreso.es
El Estatuto Real fue suspendido en 1836 tras el Motín de la Granja y se reestableció la vigencia de la Constitución de 1812, “La Pepa”, que establecía unas cortes unicamerales. No fue hasta pasados unos meses cuando, con la entrada en vigor de la Constitución de 1837, se volvió a la legislatura bicameral.

En 1836 había comenzado la desamortización de Mendizábal, por la que numerosos conventos de Madrid pasaron a la historia, y un año más tarde, en 1837, los progresistas, ya en el poder, consideraron que el Convento del Espíritu Santo no era un edificio preparado para ser sede de las Cortes de un país como España. A pesar de la restauración de la construcción, quedaban estancias antiguas del primer edificio religioso, y existían carencias evidentes para poder acoger una institución tan importante para el estado.

Por ese motivo, comenzó su demolición el 21 de marzo de 1842, tras su desamortización, y el 10 de octubre de 1843, tan solo 3 meses después de su proclamación como reina y coincidiendo con el día en que cumplía 13 años, Isabel II puso la primera piedra del nuevo Palacio de las Cortes.

Congreso de los Diputados, inaugurado el 31 de octubre de 1850
y proyectado por Narciso Pascual Colomer.
madridhaciaarriba.blogspot.com
El edificio neoclásico fue construido por el arquitecto Narciso Pascual Colomer (1808-1870), el cual también reformó edificios tan importantes en nuestra ciudad como el Observatorio Astronómico, la Universidad Central, o la iglesia de San Jerónimo el Real, “Los Jerónimos”.

Durante las obras de construcción, los diputados se reunieron en el salón de baile del Teatro Real. Fue el 31 de octubre de 1850 cuando la reina Isabel II pudo inaugurar esta gran obra, tan representativa del Madrid decimonónico, en lo que hoy es la Plaza de las Cortes.

Numerosas reformas, restauraciones y ampliaciones han tenido lugar en este, nuestro actual Congreso de los Diputados. Sin embargo, eso ya forma parte de la historia del nuevo edificio, que nada tiene que ver con aquella institución religiosa. 

¿Quién le iba a decir al Caballero de Gracia, allá por el siglo XVI, que la fundación de aquel primitivo Convento del Espíritu Santo en otro lugar de la capital iba a ser tan relevante para el destino de la política española?

1 comentario:

  1. Hola, muy bueno el blog. Quería saber si hubo algún otro proyecto para la construcción del Palacio del Congreso y si podrías subir alguna información en ese caso.
    Un saludo.

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