miércoles, 9 de marzo de 2016

Centro Internacional de las Artes de la Comunidad de Madrid en Nuevo Baztán

Son muchos los museos y centros de arte de prestigio en nuestra Comunidad, pero uno de los que estaban llamados a ser representativos de la región no se pudo llevar a cabo en Nuevo Baztán tal y como estaba previsto. ¿Quieres conocer la historia?

Si hay un lugar realmente secreto en nuestra Comunidad de Madrid, ese es el pueblo de Nuevo Baztán. A tan solo 48 kilómetros al este de la capital, es una de las piezas clave para entender el pensamiento ilustrado en nuestro país.

Juan de Goyeneche (1656-1735)
Tenemos que remontarnos a 1656 para ubicar cronológicamente el nacimiento de Juan de Goyeneche y Gastón, uno de los protagonistas del artículo de hoy. Este importante personaje llegó al mundo en el municipio navarro de Arizcun, en el Valle de Baztán. Aunque pronto se trasladó a Madrid para comenzar sus estudios en el Colegio de la Compañía de Jesús, siempre tuvo añoranza por los valles navarros.

En la capital inició algunas actividades empresariales, y poco a poco llegó a convertirse en uno de los banqueros y financieros más importantes de España.
Fue durante el reinado de Carlos II, el último de los Austrias, rey desde 1665 hasta 1700, cuando dio origen a gran número de sus empresas.

Sin embargo, lo más importante estaba por llegar. Y es que tras la muerte de Carlos II, se produjo la Guerra de Sucesión Española (1701-1713), que tuvo como principal consecuencia la instauración de la Casa de Borbón en el trono de España.
Así, Felipe de Borbón, el duque de Anjou, se convirtió en el primero de los monarcas borbones en nuestro país con el nombre de Felipe V (rey desde 1700 hasta 1746, aunque no de manera continuada).

Felipe V había nacido en Versalles, y trajo a nuestro país una política bastante diferente a la aplicada por los Austrias. Además, el francés fue el primer rey español en desarrollar el pensamiento ilustrado.

Juan de Goyeneche había apoyado durante la Guerra de Sucesión al duque de Anjou incondicionalmente, con lo que se convirtió en su aliado una vez llegó al trono.
En su afán por no dejar a nuestro país atrasado con respecto a otras naciones europeas, Felipe V aplicó las teorías económicas puestas en práctica anteriormente por Jean-Baptiste Colbert en Francia.

Vista de Nuevo Baztán en la Cuenca del río Henares
Fue así como Juan de Goyeneche consiguió el permiso real para la construcción de un pueblo industrial en la Cuenca del Henares, que pudiera servir de modelo para otras villas, y que otorgaran a España una independencia comercial tan necesaria en esos momentos.

El empresario edificó este pueblo de la nada, con un palacio para la familia Goyeneche, una plaza para mercado y fiestas, una iglesia, zonas agrícolas y ganaderas, viviendas… y lo que daba sentido a todo el lugar: las fábricas. Y es que eran el epicentro de la pequeña localidad. De hecho, las viviendas eran para trabajadores y sus familiares, y todo lo construido era para su uso y disfrute. Un auténtico pueblo ilustrado, y uno de los primeros ejemplos de urbanismo racional.

Como no podía ser de otra manera, su promotor decidió denominarlo “Nuevo Baztán”, en homenaje a su tierra natal, y la iglesia la consagró al navarro San Francisco Javier. Incluso se decidió celebrar cada año unas de las fiestas más populares de aquella región en este nuevo lugar: las “Javieradas”.

Vista de la iglesia de San Francisco Javier, junto con el
Palacio de los Goyeneche en Nuevo Baztán
www.ayuntamiento.org
La importancia de todo este conjunto no quedaba ahí. Goyeneche decidió que todos estos edificios dieciochescos fueran diseñados por un arquitecto único: el madrileño José Benito de Churriguera, más que conocido por su particular estilo llamado churrigueresco.

Nuevo Baztán fue totalmente edificado en barroco entre 1709 y 1713. Sin embargo, ya en 1710 abrió la primera de las fábricas mencionadas: la de paños. La misma se situaba cerca del casco urbano de la Villa de Olmeda, hoy Olmeda de las Fuentes, pueblo al que pertenecían en origen los terrenos donde se asentó Nuevo Baztán. De hecho, no fue hasta 1723 que este municipio consiguió la independencia de Olmeda.

Ya en 1715 se pusieron en marcha las fábricas de sombreros, municiones y textiles, esta vez ya dentro del recinto de la nueva población.
En 1716 se inauguró la factoría de aguardientes y aguas, y en 1720 la más importante y por la que el municipio pasó a la historia: la de cristales y finos vidrios.

Nuevo Baztán. Se aprecia el encanto de las calles del XVIII
con las casas para los trabajadores de las fábricas.
lacasaviejadelabuelocasarural.com
Esa fue la fábrica más relevante de todas, ya que su calidad llegó a convertirla en una de las más populares de toda Europa. Fue por ese motivo que en otros países decidieron bajar los precios para hacer frente a la factoría española. Juan de Goyeneche decidió entonces almacenar la producción en espera de tiempos mejores, pero esos tiempos no llegaron, y cuando continuó con esta actividad en 1728, se hizo en otro lugar, Villanueva de Alcorón, Guadalajara, ya que parece ser que no quedaba leña en las cercanías de Nuevo Baztán. No obstante, la calidad no llegó a ser nunca la misma.

En 1735 murió Juan de Goyeneche, y esto supuso el declive de este sueño de la ilustración. En 1748 ya solo quedaban abiertas las factorías de sombreros y paños. El hijo de aquel financiero, Francisco Miguel de Goyeneche, trató de recuperar el esplendor del pueblo: aprovechó la sosa que había sobrado de la fábrica de vidrio, y creó una fábrica de jabón, que prometía un gran éxito, pero que acabó igualmente en fracaso. Las últimas factorías cerraron en 1778, y el pueblo poco a poco fue quedando en el olvido y en el abandono.

Palacio de Goyeneche en la calle de Alcalá, Madrid,
sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El célebre empresario, Juan, fue, no obstante, uno de los madrileños más conocidos de principios del XVIII. Así lo atestigua la que fue su residencia de la capital, el Palacio de Goyeneche, que fue construido en la calle de Alcalá también por Churriguera a partir de 1724. Este representativo edificio es, desde su adquisición por parte de Carlos III en 1773, la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Una bonita e interesante historia del origen de Nuevo Baztán. Pero este blog es “El Madrid que no fue”. Por tanto… ¿cuál fue el proyecto que nunca se llevó a cabo?

Para llegar a ello tenemos que avanzar en el tiempo. Concretamente, hasta 1988, año en que se llega al acuerdo de arrendamiento por parte del Gobierno español de una de las colecciones privadas de arte más importante del mundo: la de la familia Thyssen-Bornemisza.

El barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza (1921-2002) es recordado por ser uno de los grandes mecenas del último siglo. Durante siete décadas, el barón, junto con su padre, reunió una colección de pintura antigua, moderna y contemporánea, considerada como la más importante del siglo XX.

Palacio de Villahermosa, Madrid,
sede del Museo Thyssen-Bornemisza
A pesar de haber nacido en La Haya (Países Bajos), decidió establecerse en nuestro país a raíz de su matrimonio con la española Carmen Cervera.
Es, como decimos, en 1988 cuando, a través de un contrato de arrendamiento, se da el primer paso para la apertura en 1992 en el Palacio de Villahermosa de Madrid, del Museo Thyssen-Bornemisza, pinacoteca que forma parte del triángulo del arte junto con el Museo del Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Más tarde, en 1993, el Gobierno español adquirió el núcleo más valioso de la colección: más de 700 obras que habían sido propiedad del barón Thyssen.

Carmen Cervera, conocida popularmente como “Tita” Cervera, comenzó a su vez otra colección paralela, 240 obras que se pueden contemplar igualmente en el Museo, en un anexo creado en 2004.

A pesar de todo ello, no todos los cuadros de la familia están expuestos en el centro de arte. La colección es más amplia, pero son muchos los cuadros que aún son propiedad de la familia. Muchas de estas obras no han sido nunca expuestas, con lo que el valor de su patrimonio es incalculable.

Vista del conjunto de Nuevo Baztán
Fue en 2007 cuando estas dos historias que hemos narrado se unieron. Y es que, aunque desde el año 2000 el conjunto de Nuevo Baztán sea Bien de Interés Cultural, los vecinos del municipio siempre se han quejado del estado de deterioro de su importante palacio, así como de otros edificios aledaños. Por ello, en mayo de 2007 (año de elecciones municipales), la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, anunció la inminente creación de un Centro Internacional de las Artes de la Comunidad de Madrid (CIAM) en Nuevo Baztán, donde se exhibirían obras nunca antes expuestas de la colección de Carmen Cervera.

Se propuso la inversión de un millón de euros en la rehabilitación del edificio palaciego. En un año se podría abrir este museo, que ya había pasado por proyectos fracasados: en 1998, el Gobierno regional ya planteó su apertura como museo de la Comunidad, en 1999 se trató de crear allí una sede de la Universidad de Alcalá de Henares, y en el año 2000 se iba a convertir en sede del centro regional de etnografía.

Palacio de los Goyeneche en Nuevo Baztán,
que acogería la sede del Centro Internacional de las Artes de
la Comunidad de Madrid.
Todos los proyectos anteriores habían sido presentados con datos relativamente imprecisos, pero este se postuló firme, y prueba de ello son los detalles que se aportaron. El museo se dividiría en tres secciones: en primer lugar, la sala con la colección privada de Carmen Cervera, unas 40 obras que se cederían a la Comunidad de manera gratuita; en segundo lugar, una exposición de arte contemporáneo de la Fundación Thyssen, con unas 50 o 60 obras, donde, además de pintura, habría fotografía, escultura y videoarte; y en último lugar, una sala con cuadros de artistas formados en el centro. Y es que esa era la joya del plan: el CIAM contaría con una residencia y talleres de formación internacional.  Se instruiría así a nuevos artistas que recibirían una beca a cambio de donar una de sus obras a este centro, su academia de pintura.

Lo cierto es que el proyecto era más que sugestivo, y no se reducía a Nuevo Baztán, ya que se anunció la creación de una segunda sede del CIAM en los terrenos ocupados por cuarteles de la Guardia Civil en Alcalá de Henares.

Este plan se condicionaba a la victoria en esas elecciones autonómicas de Esperanza Aguirre (Partido Popular), algo que logró, con lo que los 6.000 vecinos de Nuevo Baztán dieron por hecho que por fin su pueblo recuperaría el esplendor del siglo XVIII.
Nada más lejos de la realidad. Desde ese momento, no se volvió a hablar de dicho proyecto, con lo que cayó en el olvido poco a poco, ahogando así las ansias de la región de ver ampliada su ya soberbia oferta cultural.

Estatua de Juan de Goyeneche en la entrada al
centro de interpretación de Nuevo Baztán.
www.ayuntamiento.org
Actualmente, existe un centro de interpretación de Nuevo Baztán en lo que fue la bodega del complejo industrial y urbano, y se han rehabilitado en el palacio dos salas, el patio y un vestíbulo, que tendrán uso cultural.

Parece que el Centro Internacional de las Artes de la Comunidad de Madrid nunca verá la luz, pero este tema nos ha dado la excusa perfecta para invitarte a descubrir, si es que aún no lo conoces, este interesante rincón de nuestra Comunidad, ya que se trata de uno de los lugares más atractivos y a la vez más secretos de toda la región. ¿Te animas a visitarlo?

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