miércoles, 16 de diciembre de 2015

El Coliseo de las Tres Culturas

Hoy traemos a nuestro blog un plan faraónico que pretendía convertir a Madrid en la capital de las Artes Escénicas a nivel internacional. Se trata del Coliseo de las Tres Culturas.

El proyecto que comentamos en esta ocasión es uno del que se habló mucho en su momento, que parecía destinado a convertirse en un auténtico símbolo para la ciudad, y que sin embargo, tras su cancelación, parece borrado de la memoria colectiva. A pesar de ello, fue uno de los más ambiciosos de principios del siglo XXI.

Proyecto del Coliseo de las Tres Culturas
La bomba estallaba en abril de 2004: el polifacético empresario José Luis Moreno se lanzaba a la aventura de la construcción de un gran teatro multifuncional en unos terrenos cedidos ya en 2002 por el Ayuntamiento de Madrid a la productora Miramón Mendi en el barrio de Hortaleza.

Con la colaboración de personajes tan conocidos como la cantante lírica Montserrat Caballé y el tenor José Cura, quienes probablemente se convertirían en directores del centro, y el apoyo del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, se pretendía la creación de un espacio escénico entre la Avenida de Machupichu y el Parque de los Llanos, junto a la Avenida del Papa Negro, muy próximo a la Feria de Madrid IFEMA.

Este recinto, que alcanzaría los 121.561 metros cuadrados,  tendría una fuerte personalidad por su variedad de actividades. Sus principales “Tres Culturas” se dividirían en tres diferentes salas:

- Sala 1. Con capacidad para 2.500 personas, sería la sala magna del teatro, acogiendo los espectáculos de ópera y zarzuela. Ballet, recitales… también tendrían lugar en esta sala, con unos precios reducidos para jóvenes, promoviendo así la cultura entre los nuevos aficionados. Asimismo, la Filarmónica y los Coros del teatro ofrecerían conciertos de música clásica y representaciones de opereta.

Proyecto del Coliseo de las Tres Culturas
- Sala 2. Las 2.000 personas que podrían reunirse en este espacio, disfrutarían sin duda de los musicales que tendrían lugar aquí. Espectáculos tanto nacionales como internacionales, que se abrirían por otra parte a la danza, serían los protagonistas en esta sala. No obstante, se intentaría que artistas españoles pudieran encontrar siempre un hueco en este escenario: Sara Baras, Antonio Canales, Joaquín Cortés, El Ballet Nacional, el de Víctor Ullate, el de Nacho Duato…

- Sala 3. A pesar de ser la más pequeña, gozaría con 1.500 plazas. Se trataría de un espacio dedicado al teatro de comedias, cómicas y dramáticas, desde las obras clásicas hasta las de vanguardia.

Pero el Coliseo no se reduciría a estas tres salas. A las mismas habría que añadir un Conservatorio y Escuela de Arte Dramático, un taller de ópera, zarzuela y ballet, y diversos talleres de Iluminación, Atrezzo, Escenografía, Efectos Especiales, Caracterización, Peluquería Teatral y Vestuario, además de salas de exposiciones, un centro comercial y un Museo de Artes Escénicas.

Su vocación de referente a nivel internacional se vería reflejada en el edificio que albergaría este Coliseo: la arquitectura también sería un punto importante de esta gran construcción.

Distribución del Coliseo de las Tres Culturas
vicens-ramos.com
Ignacio Vicens y Hualde, arquitecto madrileño nacido en 1950, era bastante conocido ya en 2004 por algunos eventos concretos en nuestra ciudad: la construcción del escenario que se colocó en el estadio Santiago Bernabéu en 1982 con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II, la del escenario de la plaza de Colón en 1993 por la misma razón, y también el encargado de la preparación de la catedral de la Almudena en ese mismo 2004 para el enlace entre el entonces príncipe Felipe de Borbón y Letizia Ortiz.
Desde 1984, el arquitecto comparte estudio con José Antonio Ramos, y en este taller Vicens-Ramos se diseñó el Coliseo de las Tres Culturas.

Ambicioso, arriesgado, faraónico… muchos son los adjetivos que se pueden encontrar echando mano a la hemeroteca de ese verano de 2004, pero lo cierto es que el proyecto no dejaba indiferente a nadie.

El edificio, estéticamente, destacaría por su cubierta de vidrios serigrafiados con pan de oro. Tendría de cinco a siete plantas y entre 2.000 y 3.000 plazas de aparcamiento. A pesar de su diseño único, se trataría de integrar en el barrio.
Según el arquitecto, sería “un gran jardín fractal, unido por pasarelas y rematado por estanques”.

Proyecto del Coliseo de las Tres Culturas
Habría una plaza ajardinada en un lateral, y otra más con láminas de agua por la que se accedería a los aparcamientos, dejando la fachada principal en la Avenida de Machupichu.

Se tenía previsto comenzar la construcción en septiembre de 2004, y la inauguración en 2007. Sin embargo, ya desde el principio el proyecto se fue retrasando. Fue precisamente en septiembre de 2004 cuando Montserrat Caballé se desvinculó del Coliseo de las Tres Culturas.

Durante bastante tiempo no hubo nuevas acerca de este gran centro, hasta que en noviembre de 2007 se dijo que, a pesar de los retrasos, la obra seguía adelante. Algunas importantes fuentes financieros hicieron que José Luis Moreno pudiera hacer frente a los 150 millones de euros que se invertirían en el Coliseo, y a su vez, la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció su apoyo al proyecto.

Volvieron a pasar los años, y de nuevo sin noticias de la construcción… hasta que en diciembre de 2010 se rompió el sueño: se anunció la cancelación definitiva del proyecto tras algunos años bastante convulsos para José Luis Moreno, y el Ayuntamiento comenzó los trámites para la recuperación de los terrenos, en los que los vecinos de Hortaleza reivindicaban un Centro de Formación Profesional.

Distribución del Coliseo de las Tres Culturas
vicens-ramos.com
La misma suerte que el proyecto la corrió su principal promotor: el conocido empresario se vio obligado poco después a declarar como imputado en el caso Palma Arena por presunto soborno al expolítico Jaume Matas, y más tarde fue acusado por el extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas de aportaciones al partido en dinero negro, con lo que si quedaba alguna posibilidad de que el proyecto del Coliseo de las Tres Culturas fuera retomado, se esfumó por los nuevos acontecimientos.

Lo que había sido prometido a los vecinos del barrio de Hortaleza como “el nuevo Teatro Real de Madrid”, quedó finalmente en un proyecto más de este apasionante “Madrid que no fue”.

5 comentarios:

  1. Gracias David por este blog!
    Sobre este artículo creo que en parte la verdad que el proyecto era algo desproporcionado en cuanto a ambición y que seguramente era más una idea que un proyecto firme. Aún así la idea no era mala puesto que era aportar a Madrid de algo cultural y nuevo que cada vez abunda menos en la ciudad, cansados de centros comerciales, bares, hoteles y tiendas de ropa por doquier.

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    1. Hola, Miguel.
      Sí, es cierto que fuera quizás demasiado arriesgado, especialmente viéndolo con perspectiva desde estos años de "vacas flacas", pero como dices, al menos se trataba de un centro cultural, y no solo una nueva galería comercial.
      ¡Gracias por tu comentario!

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    2. Este proyecto me parece muy bueno. No estaría mal recuperarlo para algún tipo de dotación cultural. Siempre he pensado que a la plaza de Colón le falta alguna otra infraestructura que complemente a la Biblioteca Nacional. Recuperar este proyecto para traerlo a la plaza de Colón me parecería muy acertado. Se podría trasladar a él el Auditorio Nacional añadiéndole un teatro que hiciera de Teatro Nacional. En la plaza de Colón la infraestructura quedaría realzada y a su vez el edificio daría valor añadido a la plaza. El beneficio sería mutuo, para la ciudad y para el auditorio.

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  2. PD: Felices Fiestas!! y que en 2016 siga este blog repleto de nuevas historias.

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    1. ¡Gracias de nuevo! Seguro que durante este 2016 traeremos nuevos temas de este "Madrid que no fue".
      ¡Un saludo!

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