miércoles, 4 de marzo de 2015

Un museo en la Casa de la Villa

Un museo en la Casa de la Villa... y en la Casa de Cisneros. O eso es lo que se pretendía hace pocos años. Pero empecemos por el principio.

Plaza de la Villa e Iglesia de San Salvador.
Plano de Teixeira (1656)
La decisión de establecer la capital de la Corte en Madrid en 1561 por Felipe II hizo que la ciudad tuviera que adaptarse rápidamente a su nueva condición. El Concejo, lo que sería el actual ayuntamiento, se reunía hasta entonces en la iglesia de San Salvador, hoy desaparecida. Esta iglesia, situada en la actual plaza de la Villa, era una de las diez parroquias primitivas de la ciudad, y en ella los vecinos de Madrid (habitantes que tenían que reunir ciertas condiciones) decidían acerca de los asuntos importantes de la nueva capital.

En el terreno en que se sitúa la actual Casa de la Villa, se localizaba el Palacio del Marqués de Vallecerrato. Debido a su proximidad con la iglesia de San Salvador, a la muerte del marqués el Concejo decide adquirir el Palacio, y será en ese lugar donde se ubicará el nuevo lugar de reuniones para los vecinos.

La Casa de la Villa, situada en la Plaza de la Villa, es desde entonces uno de los edificios más importantes y con más historia del Madrid de los Austrias. Su construcción, a partir de 1644, sigue el sobrio proyecto de Juan Gómez de Mora, aprobado ya en 1629, siguiendo un modelo típico del reinado de los Austrias: palacio de ladrillo y granito rematado en las esquinas por chapiteles de pizarra.

Plaza de la Villa. Casa de la Villa a la derecha, y
Casa de Cisneros a la izquierda de la imagen.
"entredosamores.es"
Juan Gómez de Mora, el arquitecto artífice, muere en 1648, y es José de Villareal quien continúa con el trabajo, respetando el proyecto original pero organizando el edificio alrededor de un patio principal.
Las obras fueron finalizadas en 1692 por Teodoro Ardemans y José del Olmo, y el edificio se convierte en sede del Concejo y en Cárcel de la Villa, con la autorización que ya había otorgado años atrás Felipe IV. Desde entonces es, por tanto, la sede del Ayuntamiento de Madrid.

Sufre una importante reforma en 1789 por Juan de Villanueva al añadir una galería de columnas hacia la calle Mayor para que los reyes pudieran presenciar la procesión del Corpus Christi desde el edificio.

El tiempo pasa, y el siglo XXI llega con muchos cambios para este edificio. En 2007 comienza el traslado del Ayuntamiento al Palacio de Telecomunicaciones, el cual se convierte en 2011 en la sede de la Municipalidad con el nombre de Palacio de Cibeles, y además en una gran centro de exposiciones, CentroCentro.
Hasta ese momento la Casa de la Villa era visitable todos los lunes a las 17h, visita que ya no se realiza, aunque sigan siendo much@s los que aún preguntan por ella.

Pasarela entre la Casa de la Villa y de la Casa de Cisneros.
"canal-madrid.com"
Por otra parte, la vecina Casa de Cisneros, construida en 1537 en estilo plateresco, había sido obra y propiedad del sobrino del célebre cardenal Cisneros, Benito Jiménez de Cisneros. A principios del siglo XX la adquiere el Ayuntamiento de Madrid, y Luis Bellido restaura su fachada trasera (la que da a la plaza de la Villa) y construye un pasadizo que la une con la Casa de la Villa. Así pasa a formar parte de las dependencias municipales.

El conjunto que forman estos dos importantes edificios y la vecina Casa y Torre de los Lujanes, hacen de la plaza de la Villa una de las más históricas y bellas de nuestra ciudad.

Y tras esta extensa introducción comienza nuestra historia.

En enero de 2009 el Ayuntamiento de Madrid decide que se abrirá por completo al público tanto la Casa de la Villa como la Casa de Cisneros. Se anuncia que ambos edificios se convertirán en un nuevo museo dependiente del Museo municipal de Historia, anteriormente Museo Municipal (sito en el antiguo Real Hospicio de San Fernando).

Salón de plenos. Casa de la Villa.
"guias-viajar.com"
La Casa de la Villa sería la joya del museo. Al entrar a la misma, se acogería al turista en la planta baja con imágenes y folletos sobre la historia de Madrid. Tras esta exposición, se accedería a la planta alta. La visita incluiría el Salón de Plenos (el cual seguiría siendo utilizado en actos protocolarios), la colección de tapices, los frescos más valiosos, e incluso el antiguo oratorio.

Posteriormente se accedería a la Casa de Cisneros. Allí se disfrutaría de las dos salas más importantes: la Sala de Comisiones y el que fue despacho del alcalde.

La planta baja, de menor interés, no estaría incluida en la visita, y acogería la Secretaría General del Pleno y la Agencia Tributaria.

Las obras de la Casa de Cisneros finalizarían en diciembre de 2009, y las de la Casa de la Villa a finales de 2010, y costarían 4,8 y 6 millones de euros respectivamente.

Sin embargo pasó 2009 y 2010, y las obras no comenzaron. La estatua que preside la plaza de la Villa, la  del almirante don Álvaro de Bazán (combatiente en batallas como las de Lepanto) vio cómo estos dos edificios no se abrían al público, a pesar del interés general.

En 2013 el Ayuntamiento de Madrid parece olvidar este proyecto, y propone uno nuevo: trasladar la estatua del ya mencionado don Álvaro de Bazán a la calle Montalbán, junto al Cuartel General de la Armada, por considerarse que es un lugar más ligado a su historia de almirante.

Proyecto de traslado de la estatua de Felipe II
a la Plaza de la Villa
El espacio dejado por ese monumento sería ocupado por una estatua de Felipe II. Y es que en las calles de Madrid hay monumentos de muchos reyes, pero no hay actualmente una de Felipe II, a pesar de ser él quien decidió establecer la capital en Madrid, la construcción del Monasterio de El Escorial, o ser el monarca en cuyo Imperio no se ponía el Sol por la cantidad de colonias que se poseían por todo el globo.

En realidad esa estatua ya existía y se situaba con anterioridad en la plaza de la Almudena, entre el Palacio Real y la catedral de la Almudena. Las obras del Museo de Colecciones Reales, aún en transcurso, obligaron a retirarla hace unos años, y aún no se ha encontrado una ubicación idónea para ella.

La Municipalidad decidió que la plaza de la Villa era un lugar más que adecuado por ser el corazón del Madrid de los Austrias, y es que Felipe II fue uno de los Austrias más destacados.
De hecho se hizo una consulta popular, y miles de madrileños votaron a favor o en contra de este cambio de situación de monumentos.

Estatua de Felipe II en la plaza de la Almudena en 1999
En abril de 2013 se anunció que había ganado el “sí”, y que en las próximas semanas se procedería al traslado. Además se organizarían visitas con guías oficiales para dar a conocer el porqué de estos cambios.

Este proyecto también cae en el olvido, y la estatua de Felipe II sigue sin poder ser admirada por los ciudadanos y visitantes.

Sin embargo, a los pocos meses se hace otro anuncio: la vidriera del techo acristalado de la Casa de la Villa será rehabilitada. La obra se lleva a cabo y se finaliza en mayo de 2014 con un coste de 400.000 euros.

Es entonces cuando se anuncia que la Casa de la Villa se convertirá en un Instituto de Formación y Estudios. La prensa no se hizo mucho eco de la noticia, posiblemente porque era probable que el proyecto no se llevara a cabo.

Cúpula de cristal de la Casa de la Villa tras la
restauración de 2014. "El Mundo"
Pues bien, el 26 de febrero de 2015 han comenzado las obras para convertir la Casa de la Villa, Bien de Interés Cultural (BIC) en un instituto dependiente del Gobierno local.

Las salas nobles quedarán a la espera de tiempos mejores en que al menos puedan ser visitables. Por el contrario, el resto del edificio será dedicado a fines educativos, y la Casa de Cisneros seguirá usándose para servicios administrativos, no estando permitido el acceso para el turismo.

Una oportunidad perdida de mostrar la cara más histórica de Madrid a los visitantes, que reclaman en un mundo volcado cada vez más en el sector turístico que estos edificios estén abiertos al público para disfrute de tod@s, y para la difusión de la cultura de la ciudad.

4 comentarios:

  1. Una noticia muy triste, que revela la miopía de nuestros gestores. Y ya no hablo del interés cultural, sino de la rentabilidad turística (=económica) que un museo como el que se había proyectado hubiera reportado al municipio. En fin, ya vendrán tiempos mejores.

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    1. Cierto, noticia más que triste. Lo cierto es que parece que nuestros gobernantes no saben vendernos como destino turístico, ya que en otros lugares seguro que se sabría sacar mucho más provecho de estos edificios.
      Gracias por tu comentario y por seguir el blog. ¡Un saludo!

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  2. Hola David. No comprendo que estas cosas pasen ! lo bien que venia a Madrid este museo
    para el turismo por estar cerca el Palacio Real y la Almudena y por que es una plaza muy bonita
    y de interés Cultural ¡ como bien dices otra oportunidad perdida. Un saludo.

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    1. Toda la razón. Cualquier edificio histórico que se abra al público es interesante para conocer mejor la evolución de la ciudad, pero la Casa de la Villa en concreto, el corazón de ese Madrid de los Austrias, sería una de las joyas a conocer en cualquier visita a la ciudad.
      ¡Gracias por tu aportación!

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